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Emergencia nacional en Chile por incendios forestales: 50 mil evacuados

Chile se encuentra bajo Estado de Catástrofe tras una devastadora ola de incendios forestales en las regiones de Ñuble y Biobío que ya deja un saldo de 16 muertos y más de 50.000 evacuados. El presidente Gabriel Boric ordenó el despliegue de las Fuerzas Armadas para contener focos que avanzan descontrolados bajo condiciones climáticas extremas de calor y viento.

Domingo, 18 de enero de 2026 a las 12 56

Por Redacción

Domingo, 18 de enero de 2026 a las 12:56

El sur de Chile enfrenta una de las jornadas más oscuras de su historia reciente debido a una ola de incendios forestales fuera de control que ya se ha cobrado la vida de 16 personas. Según el balance oficial brindado este domingo, la magnitud del desastre ha forzado la evacuación de más de 50.000 ciudadanos en las regiones de Ñuble y Biobío, ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de la capital, Santiago. El ministro de Seguridad, Luis Cordero, confirmó las cifras y advirtió que la prioridad absoluta es el resguardo de la vida humana en zonas donde el fuego avanza a velocidades inéditas.

Ante la gravedad de la situación, el presidente Gabriel Boric decretó el Estado de Catástrofe para ambas regiones durante la madrugada. Esta medida excepcional faculta a las Fuerzas Armadas para tomar el control de la seguridad y la logística en los territorios afectados, permitiendo una movilización de recursos sin precedentes. "Ante los graves incendios en curso he decidido declarar estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío. Todos los recursos están disponibles", manifestó el mandatario a través de sus canales oficiales.

Un cuadro complejo: Viento, calor y colapso logístico

Las condiciones para el combate de las llamas son extremadamente adversas. Con temperaturas que superan los registros históricos para la zona y ráfagas de viento que cambian de dirección constantemente, los cuerpos de bomberos intentan contener más de 20 focos activos que se iniciaron el sábado por la tarde. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, fue tajante al describir la situación: "Estamos enfrentando un cuadro complejo". El pronóstico para este lunes no es alentador, ya que se espera una intensificación de la ola de calor, lo que dificultará aún más las tareas aéreas y terrestres de extinción. 

La crisis ha desbordado las capacidades locales. En la comuna de Penco, el alcalde Rodrigo Vera denunció una situación de desprotección total, informando sobre episodios de robos y saqueos en las viviendas evacuadas. Vera cuestionó duramente la celeridad de la ayuda federal, advirtiendo que los centros de acogida y albergues están "colapsados y sin alimentos", dejando a miles de damnificados en una situación de vulnerabilidad extrema mientras ven cómo el fuego consume sus pertenencias.

El temor por un aumento en la cifra de víctimas

La incertidumbre sobre el número real de decesos mantiene en vilo a la región del Biobío. El gobernador regional, Sergio Giacaman, lanzó una lúgubre advertencia al señalar que los fallecimientos “podrían ser muchos más”, fundamentando su preocupación en el hecho de que las llamas sorprendieron a muchas familias en plena actividad doméstica, sin margen de tiempo para buscar refugio o ejecutar planes de escape. La velocidad de propagación, potenciada por la densa vegetación y la topografía del terreno, ha generado trampas de fuego en zonas rurales de difícil acceso.

Este desastre reactiva el trauma de lo ocurrido el 2 de febrero de 2024, cuando incendios simultáneos en los alrededores de Viña del Mar dejaron un saldo trágico de 138 muertes. En los últimos años, Chile se ha convertido en un epicentro de incendios forestales de "sexta generación", caracterizados por su intensidad energética y su capacidad para modificar las condiciones climáticas locales, un fenómeno que en este 2026 parece haberse vuelto la norma más que la excepción en el centro-sur del país.

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