La remodelación integral del Monumento a la Bandera volvió a detenerse en Rosario por demoras en el envío de fondos nacionales. El proyecto, considerado la intervención más importante en décadas sobre el histórico complejo inaugurado en 1957, se encontraba con un 72% de ejecución cuando se interrumpió el flujo de pagos.
Te puede interesar
El titular de Dyscon S.A., empresa adjudicataria, y presidente de la delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción, Mariano Schor, confirmó que los trabajos están completamente paralizados. Las tareas en curso se concentraban en la Sala de las Banderas, la torre con el mirador y el inicio de la intervención en la fuente central.
No es la primera interrupción. Durante 2024 la obra ya había sido neutralizada por varios meses debido a demoras en partidas nacionales que rondaban los $1.400 millones, lo que obligó a reprogramar plazos y reorganizar equipos técnicos. Tras gestiones y compromisos oficiales, los trabajos se reactivaron en 2025, pero la situación volvió a repetirse.
En enero, la empresa había intensificado el ritmo con el objetivo de cumplir el cronograma y evitar afectar la temporada turística. La meta era llegar con el complejo plenamente operativo al 20 de junio, fecha central para Rosario y para la conmemoración nacional.
Actualmente, sectores emblemáticos permanecen sin habilitación. La Sala de las Banderas no cuenta aún con climatización, pintura terminada ni colocación de vidrios, lo que impide su utilización para actos y encuentros institucionales.
El contrato fue firmado originalmente con el entonces Ministerio de Obras Públicas de la Nación, hoy Secretaría de Obras Públicas. Según explicó Schor, durante 2025 existía un compromiso de pagos regulares, pero luego se argumentaron cuestiones vinculadas al Presupuesto 2026. Aunque las facturas fueron presentadas y aprobadas, los fondos no se acreditaron.
Entre diciembre y febrero, la empresa absorbió costos operativos mientras sostenía entre 30 y 45 trabajadores vinculados a la obra. Sin nuevos desembolsos, la continuidad resultó inviable.
El cronograma original proyectaba concluir la remodelación hacia abril o mayo de 2026. Desde la constructora aseguran que el reinicio sería inmediato si se normalizan los pagos pendientes, condición clave para que el principal símbolo patrio de la ciudad esté listo para el próximo 20 de junio.