La tensión en Medio Oriente volvió a escalar luego de que Irán atacara un buque petrolero en el Golfo y lanzara una dura advertencia contra las embarcaciones que circulen por la zona.
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Las autoridades iraníes afirmaron que cualquier barco considerado enemigo podría ser hundido si intenta navegar por esas aguas.
El episodio ocurrió en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde pasa una parte importante del petróleo que se comercializa en el mundo.
Según las autoridades iraníes, el buque fue atacado con un dron luego de ignorar varias advertencias de las fuerzas navales que patrullan la zona.
Irán atacó un petrolero y advierte que hundirá barcos "enemigos" en el Golfo
Desde Teherán sostienen que el petrolero estaba vinculado a Estados Unidos, motivo por el cual fue considerado un objetivo militar.
En ese contexto, el gobierno iraní reiteró que los activos estadounidenses e israelíes en la región pueden convertirse en blancos de ataque en medio de la creciente confrontación en Medio Oriente.
La advertencia fue acompañada por un mensaje aún más contundente: los “buques enemigos” que ingresen al Golfo podrían terminar hundidos.
El estrecho de Ormuz es un corredor clave para el comercio internacional de energía. Por allí transita cerca de una quinta parte del petróleo que se transporta por mar en el mundo.
De esta forma es que cualquier tensión en esa zona genera preocupación en los mercados y en los gobiernos que dependen del flujo constante de hidrocarburos.
En las últimas semanas la tensión en la región fue en aumento. Los enfrentamientos y las amenazas entre distintos países volvieron a poner al Golfo en el centro del conflicto.
Donald Trump Trump advirtió que “lo grande viene pronto" y anticipó más ataques contra Irán
En una entrevista con CNN, el mandatario fue tajante: "Ni siquiera hemos empezado a golpearles fuerte. Lo grande viene pronto", afirmó, al referirse a la operación en curso.
Según explicó, Washington tiene capacidad para extender e intensificar los ataques más allá de las cinco semanas que se habían previsto inicialmente.
Desde la Casa Blanca también confirmaron que el plan contempla una escalada progresiva si el régimen iraní no cede.
Escala el conflicto: Donald Trump no descartó ampliar la ofensiva contra Irán
Por primera vez, el Gobierno estadounidense detalló los ejes de la operación. Entre los objetivos centrales figuran destruir la capacidad de lanzamiento de misiles balísticos y debilitar la marina iraní. Trump aseguró que ya fueron hundidas diez embarcaciones.
Además, el plan apunta a impedir que Teherán avance en el desarrollo de armamento nuclear y a cortar el financiamiento a grupos como Hezbollah y Hamas.
El mandatario también sostuvo que los ataques selectivos generaron un fuerte impacto en la estructura de poder iraní tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei y la eliminación de decenas de altos mandos.
“Ellos mismos no saben quién los lidera ahora”, señaló, al describir lo que considera un escenario de caos interno.
En paralelo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, no descartó el envío de tropas terrestres si el conflicto escala: “No es una guerra interminable. No habrá 'construcción nacional'. Peleamos para ganar”, afirmó.
A pesar del discurso de firmeza, la operación ya tuvo costos: cuatro militares estadounidenses murieron en un ataque en Kuwait y se perdieron tres aeronaves, según confirmó el jefe del Estado Mayor Conjunto.
Sin embargo, Trump se mostró inamovible: "No me importan las encuestas. Estoy haciendo lo correcto en Irán".