El escenario de alianza táctica entre el partido fundado por Mauricio Macri y la administración de Javier Milei atraviesa su momento de mayor fragilidad. Este domingo, el PRO difundió un documento de alto voltaje político titulado “Manifiesto Próximo Paso”, en el cual marca una distancia prudencial pero firme respecto a la gestión de La Libertad Avanza (LLA).
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A través de este texto, el espacio amarillo advirtió que no se convertirá en un espectador pasivo de las formas oficiales y acusó a sectores del gobierno de actuar “con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”.
La proclama aparece en un contexto de creciente tensión interna, alimentada por investigaciones judiciales que rozan al entorno presidencial y por el estancamiento del diálogo directo entre los principales referentes de ambas fuerzas.
El documento comienza con una semblanza de la crisis heredada, señalando que “hubo un momento en que la Argentina tocó fondo. Y lo sentimos todos. En los precios. En la incertidumbre. En la sensación de que no había salida”. No obstante, el mensaje vira rápidamente hacia una advertencia sobre el presente y el futuro inmediato de la coalición de hecho que mantienen en el Congreso.
Los dos enemigos del cambio y la crítica interna
El punto más álgido del manifiesto reside en la identificación de los obstáculos que, según el PRO, impiden que la transformación del país se consolide. La narrativa macrista sostiene que “el cambio tiene dos enemigos”.
El primero es identificado como “el populismo de siempre, que promete mucho y destruye todo”, en una clara alusión al kirchnerismo. Sin embargo, la novedad radica en la segunda amenaza: “los que frenan el cambio desde adentro”, una referencia directa a funcionarios y sectores del actual oficialismo que el PRO percibe como ineficientes o carentes de ejemplaridad.
El partido liderado por Mauricio Macri reivindica su rol histórico de haber estado “del lado del cambio” y de haber acompañado al Gobierno “sin especular”. A pesar de este respaldo, el comunicado aclara que “empezar no es llegar” y que todavía existe una brecha preocupante entre la mejora de las variables macroeconómicas y el bienestar real de la población. En este sentido, el texto subraya que “apoyar el cambio es decir lo que falta. Es decir la verdad, aunque duela. Es reclamar lo que se prometió y todavía no llegó”.
Gestión y experiencia: El factor diferencial del macrismo
El manifiesto también funciona como una plataforma para reafirmar la identidad del PRO como un partido con "experiencia de gestión", buscando diferenciarse de lo que algunos sectores del macrismo consideran una improvisación por parte de los libertarios.
El documento sostiene que “el próximo paso son más rutas, más hospitales, mejor educación. Y cuidar lo que ya se logró. Y hacer lo que falta”. Esta enumeración de políticas públicas tradicionales intenta contrastar con un discurso oficialista que, a ojos del PRO, a veces descuida la ejecución territorial por centrarse en la batalla cultural o los números fiscales.
La crítica a la falta de ejemplaridad es otro de los ejes que recorre el documento de punta a punta. El PRO advierte que “cuando no se da el ejemplo” o “no se respeta el sacrificio ajeno, duele”. Aunque el texto evita mencionar nombres propios, su difusión coincide con el desgaste de figuras clave del gabinete nacional y el malestar de la dirigencia amarilla por el trato recibido desde la Casa Rosada. La consigna que cierra el manifiesto resume la intención del partido: “Que el cambio cambie tu vida. Ese es el próximo paso”.