En medio del fuego cruzado en el Frente de Todos, el presidente Alberto Fernández aclaró que no le "preocupa" el debate en el seno de la coalición gobernante, pero disparó: "Respeto a Cristina, pero pido que respeten lo que digo yo".

"Cristina probablemente estará más convencida de lo que ella hizo en sus tiempos de Gobierno. Yo la respeto. Está bien. El debate no me preocupa, me preocupa la obstrucción al Gobierno, es que a veces las voces se vuelven tan altisonantes que no dejan ver la realidad", expresó el mandatario en una entrevista a El País de España

En esa línea, subrayó: "Tengo un enorme respeto por Cristina. Ella representa en la historia algo significativo, y en el presente es líder de un espacio importante. Pero hay cosas en las que no comparto su mirada. Además he sido públicamente crítico con su gestión de gobierno. Todo el mundo sabe que tengo una mirada diferente. Respeto lo que dice, pero pido que respeten lo que digo yo".

No obstante, dejó en claro que "el enemigo" es Macri y no Cristina. Además, reafirmó además que "el daño que hizo (el expresidente Mauricio) Macri a la Argentina es incalculable" y expresó su anhelo de que "alguna vez la justicia investigue con seriedad" los "negociados" realizados por el Gobierno de Cambiemos.

"Si los argentinos vieran lo que yo me encuentro día a día, nunca pensarían en volver a entregar el poder a Macri, ni a nadie que se le parezca. El daño que hizo Macri a la Argentina es incalculable. La desaprensión es imperdonable. Los negociados que Macri llevó adelante en su Gobierno espero que alguna vez la Justicia los investigue con seriedad", declaró el Presidente, sentenció.

En cuanto a las tensiones entre el oficialismo y la oposición en el Congreso Nacional, Fernández marcó su convicción de que "nadie está seriamente pensando en un proceso de desestabilización después de todo lo que hemos vivido".

"Eso también es una creación intelectual de muchos medios. Los Gobiernos no son propiedad de nadie, son de los pueblos. Yo soy un mandatario, que cumple órdenes de un mandante que es el pueblo. No sólo los que me votaron, todos. Escucho, veo sus necesidades, las enfrento. No creo que la política sea un acto de prepotencia, sí es una representación de intereses. Soy peronista, sé que represento: los intereses de los más postergados, los que han caído en la pobreza, de la pequeña y mediana empresa, del pequeño agricultor", reiteró.