En medio de crecientes tensiones entre el Gobierno y el periodismo, la senadora nacional Carolina Moisés puso sobre la mesa un proyecto que busca institucionalizar lo que hasta ahora dependía del humor del poder de turno: el acceso de la prensa a las sedes del Estado.
La iniciativa, presentada junto a los legisladores Guillermo Andrada y Sandra Mendoza, propone modificar la Ley 27.275 para establecer la obligatoriedad de crear Salas de Prensa Institucionales permanentes en los tres poderes: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Es decir, en la Casa Rosada, el Congreso y la Corte Suprema.
El planteo no es menor ni abstracto. Llega después de una serie de decisiones del gobierno de Javier Milei que encendieron alarmas en el mundo periodístico, en particular la baja masiva de acreditaciones en Balcarce 50, interpretada por distintos sectores como un gesto de cierre y control de la información pública.
Periodistas adentro o democracia en riesgo
“No puede haber democracia con periodistas afuera y gobiernos a puertas cerradas”, advirtió Moisés, sintetizando el espíritu del proyecto. En esa línea, remarcó que el acceso a la información no puede quedar sujeto a decisiones discrecionales: “Las Salas de Prensa deben ser una obligación del Estado, no una concesión del poder de turno”.
El texto propone que estos espacios funcionen de manera permanente, con condiciones adecuadas para el trabajo periodístico, y que no puedan ser reemplazados por formatos virtuales o esquemas alternativos que limiten la presencia en el lugar donde ocurren los hechos.
El trasfondo es claro: en tiempos donde la comunicación oficial tiende a centralizarse y filtrarse, la presencia física de periodistas en las instituciones se vuelve un elemento clave para garantizar transparencia.
Un límite a la discrecionalidad
Uno de los puntos más sensibles del proyecto apunta directamente al control de las acreditaciones. La iniciativa prohíbe su revocación masiva o arbitraria y establece que cualquier restricción deberá ser individual, fundada y con posibilidad de revisión judicial.
“Cuando el poder decide quién puede preguntar y quién no, deja de informar y empieza a ocultar”, planteó Moisés, en una crítica que apunta al corazón del vínculo entre el Estado y la prensa.
La propuesta, en ese sentido, busca poner un freno normativo a prácticas que, según advierten distintos sectores, se vienen consolidando bajo la lógica de disciplinamiento mediático.
Carolina Moisés impulsa por ley Salas de Prensa en los tres poderes: “No puede haber democracia con periodi... by Matías Tagliani
Una respuesta política a un clima de época
Más allá de lo técnico, el proyecto se inscribe en una disputa política más amplia sobre el rol del periodismo y el acceso a la información en la Argentina actual. La tensión entre el Gobierno y buena parte de los medios, sumada a decisiones administrativas que restringen el trabajo en Casa Rosada, configuran un escenario que la oposición busca capitalizar.
“No vamos a naturalizar ni debemos permitir que se instale este modo de censura”, sostuvo la senadora. Y remató con una definición que funciona como advertencia y diagnóstico: “Sin Salas de Periodistas dentro del Estado no hay acceso real a la información. Y sin información pública, no hay democracia posible”.
En un contexto donde el discurso oficial cuestiona abiertamente a la prensa y redefine los canales de comunicación, la iniciativa de Moisés apunta a fijar por ley un piso mínimo: que el derecho a informar no dependa de la voluntad del gobierno de turno.