El avión militar Clipper de los Estados Unidos aterrizó este martes en Neuquén con una delegación del Comité de Energía y Comercio. Tras un polémico paso por Tierra del Fuego, los congresistas se dirigieron directamente a Loma Campana, el yacimiento insignia de YPF que opera junto a Chevron en Vaca Muerta.
En el corazón del desarrollo no convencional, los legisladores estadounidenses buscaron interiorizarse sobre cuestiones técnicas de la industria, el potencial del GNL y, fundamentalmente, la implementación del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones).
Según fuentes al tanto del recorrido, el interés central reside en el procesamiento de minerales críticos y la seguridad energética regional. Llama la atención que, hasta el momento, no hubo registros de un encuentro oficial con el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, concentrándose la actividad exclusivamente en el ámbito técnico de YPF.
Doble Comando: Educación y Ciberseguridad en Buenos Aires
Casi al mismo tiempo, un segundo Clipper arribó a Aeroparque proveniente de Lima. Esta nueva comitiva, perteneciente al Comité de Educación y Fuerza Laboral y encabezada por Tim Walberg, tiene como objetivo auditar las políticas argentinas de desarrollo laboral. No obstante, la agenda oficial filtrada por la Embajada sugiere temas de mayor sensibilidad: “Las conversaciones también abordarán la capacitación en ciberseguridad y los marcos de gobernanza para la inteligencia artificial".
El Canciller, Pablo Quirno, celebró las visitas argumentando que se deben al “interés que despierta el plan de gobierno de la Argentina en el mundo”. No obstante, el hermetismo de la Cancillería sobre la identidad de todos los integrantes de los vuelos mantiene el clima de sospecha en los sectores opositores.
La Polémica en el Sur: Intervención y Soberanía
El paso sorpresivo de la delegación militar por Ushuaia encendió las alarmas en el Congreso. La senadora Cristina López presentó un pedido de informes advirtiendo que “Ushuaia no es una ciudad más. Tierra del Fuego no es un territorio disponible para que potencias extranjeras se muevan sin dar explicaciones”.
La controversia se potencia porque la visita ocurrió en coincidencia con la decisión del Gobierno Nacional de intervenir el puerto de Ushuaia por un año, desplazando a la Dirección Provincial de Puertos. Mientras la Casa Rosada alega desmanejos de fondos y transferencias prohibidas a la obra social provincial, el gobernador Gustavo Melella denunció una maniobra política y negó las acusaciones. Actualmente, la operación de la terminal está en manos de la autoridad portuaria nacional bajo el mando de Iñaki Arreseygor, con una nómina restringida de operarios habilitados.