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La Casa Rosada atacó a Malena Galmarini tras un cruce por la política energética del gobierno anterior, pero datos del propio Estado contradicen la versión libertaria

El cruce comenzó cuando el economista libertario Miguel Braun cuestionó la política energética del kirchnerismo. La senadora bonaerense respondió defendiendo el desarrollo de Vaca Muerta y el gasoducto, lo que desató un duro ataque de la “Oficina de Respuesta Oficial”. Sin embargo, documentos técnicos y registros estatales desmienten varias de las afirmaciones difundidas por el Gobierno.

Viernes, 13 de marzo de 2026 a las 16 51

Por Redacción

Viernes, 13 de marzo de 2026 a las 16:51

La llamada “Oficina de Respuesta Oficial” del Gobierno nacional lanzó un duro ataque contra la senadora provincial Malena Galmarini luego de que la dirigente respondiera en la red social X a un economista libertario que cuestionaba la política energética de los gobiernos peronistas. El intercambio escaló rápidamente cuando la cuenta oficial del Ejecutivo la acusó de mentir sobre el desarrollo del gasoducto de Vaca Muerta, aunque documentos técnicos y registros oficiales contradicen parte de la narrativa difundida desde la Casa Rosada.

Todo comenzó con un mensaje del economista libertario Miguel Braun, quien sostuvo en X: “Con el kirchnerismo en el poder, estaríamos perdiendo plata vía importación de petróleo y gas. Y encima seríamos aliados de Irán”.

La respuesta de Galmarini fue directa y breve. “Miguel, Vaca Muerta es hito del kirchnerismo y el gasoducto lo hizo Sergio Massa en 8 meses. Ke decí’ ?!?!?!”, escribió la actual senadora bonaerense y ex titular de AySA durante el último gobierno peronista.

La reacción de la Casa Rosada

El cruce tomó otra dimensión cuando intervino la cuenta oficial del Gobierno, la denominada “Oficina de Respuesta Oficial”, que publicó un extenso mensaje contra la dirigente.

FALSO Y CARA DURA. Malena Galmarini, expresidente de AySA y esposa del exministro de Economía Sergio Massa, miente groseramente para intentar encubrir el desastre energético que dejó el kirchnerismo”, comenzó el comunicado difundido en redes.

El texto sostuvo que el kirchnerismo “inauguró un caño que no estaba conectado a nada” en referencia al gasoducto que transporta gas desde Vaca Muerta, y afirmó que la gestión del presidente Javier Milei fue la que terminó las obras el 10 de noviembre de 2024, completando las plantas compresoras necesarias para ampliar la capacidad del sistema.

Según el mensaje oficial, al asumir el actual gobierno las plantas compresoras clave —Tratayén y Salliqueló— presentaban bajos niveles de avance y deudas con contratistas. También aseguró que hoy el sistema tiene una capacidad de transporte de 25 millones de metros cúbicos diarios y que su finalización permitió ahorrar divisas en importaciones energéticas.

Los datos técnicos que contradicen la versión oficial

Sin embargo, documentación técnica y reportes de organismos del propio Estado muestran un panorama más complejo y ponen en duda varias de las afirmaciones difundidas desde la Casa Rosada.

De acuerdo a datos de organismos oficiales, la afirmación de que el gasoducto era “un caño que no estaba conectado a nada” es incorrecta. Según los partes diarios del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), el sistema comenzó a inyectar gas al sistema nacional el 5 de agosto de 2023, semanas después de su inauguración formal.

Los reportes del organismo registran que el gasoducto transportó 10,6 millones de metros cúbicos el 22 de agosto de 2023 y 12,7 millones al día siguiente, lo que indica que ya estaba operando dentro del sistema nacional de transporte de gas.

El propio informe anual de gestión del ENARGAS también reconoce que en 2023 “se finalizó la construcción y habilitación del primer tramo del gasoducto que vincula la planta de tratamiento de gas de Tratayén con la planta compresora Saturno”.

La principal confusión en el debate público surge de mezclar dos obras distintas: el gasoducto en sí y las plantas compresoras que permiten ampliar su capacidad de transporte. El conducto principal podía funcionar desde el inicio con una capacidad de aproximadamente 11 millones de metros cúbicos diarios, mientras que las compresoras fueron proyectadas como una etapa posterior para aumentar ese volumen.

El debate por la capacidad del sistema

Otra de las afirmaciones del mensaje oficial también aparece cuestionada por datos técnicos. La publicación del Gobierno asegura que la capacidad actual es de 25 millones de metros cúbicos diarios, pero documentos del propio sistema energético ubican esa cifra en 21 millones de metros cúbicos diarios con ambas plantas compresoras operativas.

Además, los datos oficiales señalan que el 10 de noviembre de 2024, fecha mencionada por la Casa Rosada como el momento en que se completó la obra, en realidad corresponde al día en que el Gobierno formalizó el cambio de nombre del gasoducto a “Perito Francisco Pascasio Moreno” mediante una resolución de la Secretaría de Energía.

Las compresoras, en cambio, se habían inaugurado meses antes: la de Tratayén en julio de 2024 y la de Salliqueló en octubre del mismo año.

Un cruce político en medio de la disputa por la narrativa energética

El episodio expone la fuerte disputa política que atraviesa el debate energético en Argentina. Mientras el Gobierno libertario intenta atribuirse la finalización del proyecto y cuestiona la gestión anterior, dirigentes del peronismo sostienen que la infraestructura central del gasoducto fue construida durante el último gobierno.

En ese contexto, el intercambio entre Galmarini, un economista libertario y la cuenta oficial del Ejecutivo terminó convirtiéndose en otro capítulo de la batalla discursiva en redes sociales sobre el legado de la política energética y el desarrollo de Vaca Muerta.

 

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