El Gobierno nacional desarticuló el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas mediante el despido de los equipos técnicos encargados de su ejecución operativa. Esta política pública, que tuvo su origen en el año 2008 bajo la órbita del Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan, fue consolidada mediante la Ley 27713 en el año 2022 y reglamentada posteriormente en 2023.
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El programa fue una herramienta fundamental para la detección precoz, el diagnóstico temprano y el tratamiento quirúrgico de niños y niñas con patologías cardiovasculares, logrando hitos históricos como la reducción a cero de la lista de espera quirúrgica en todo el territorio nacional y el reconocimiento internacional por intervenciones de alta complejidad realizadas incluso de forma intrauterina.
Estructura por nodos y eficiencia en la resolución quirúrgica
La eficacia del programa radica en una organización estratégica basada en nodos de complejidad creciente distribuidos federalmente, cuya coordinación centralizada reside en el Hospital Garrahan. Este sistema permite que más de 15 centros de diagnóstico y tratamiento categoricen las patologías según su gravedad, garantizando que cada paciente reciba atención en el centro regional adecuado a su nivel de riesgo y cerca de su lugar de residencia.
Esta red de derivación no solo optimizó los tiempos de respuesta, sino que también aseguró un seguimiento postquirúrgico sistemático, minimizando las complicaciones y permitiendo la realización de aproximadamente 800 intervenciones correctivas anuales en pacientes durante su primer año de vida.
Índices de sobrevida y estándares internacionales
En términos de indicadores sanitarios, el programa logró revertir el impacto de una de las principales causas de mortalidad infantil a nivel global. Argentina alcanzó, bajo este esquema de trabajo, una tasa de sobrevida cercana al 95% de los pacientes diagnosticados, una cifra que posiciona al sistema de salud local en niveles de eficiencia comparables a los de países centrales.
Además de la labor asistencial, la coordinación operativa del programa garantizaba la formación continua de profesionales especializados y el mantenimiento de un registro estadístico riguroso, elementos esenciales para la planificación de políticas públicas y la optimización de los recursos sanitarios destinados a la alta complejidad pediátrica.
La Ley 27713 no solo establece la obligatoriedad del tratamiento, sino que constituye un eje central para el acompañamiento y la protección integral de los pacientes, abarcando desde las etapas prequirúrgicas hasta el control a largo plazo de las funciones cardiovasculares.
Ante la decisión del Poder Ejecutivo de desmantelar la estructura técnica que sostiene este derecho, diversas organizaciones científicas, asociaciones médicas y agrupaciones de familias han iniciado un plan de lucha y acciones de divulgación. Estas entidades buscan alertar sobre las consecuencias de interrumpir un programa que ha demostrado resultados tangibles en la protección de los sectores más vulnerables de la población infantil y en la excelencia de la medicina pública nacional.
El Ministerio de Salud desmiente el desmantelamiento y afirma que hubo renuncia en bloque de los especialistas
Mediante un posteo en las redes sociales, el ministerio de Salud de la Nación desmintió que se haya desarticulado el programa, sin embargo admitió que intentó reorganizar el área razón por la cual los especialistas habrían renunciado en bloque.
"Durante 2025, el programa contaba con 13 personas y registró un promedio de 7,4 llamados diarios. Es decir, tenía un exceso de personal para esa cantidad de trabajo. Frente a este escenario, el Ministerio de Salud resolvió reorganizar y optimizar su funcionamiento, sin afectar la atención. La respuesta del personal desafectado fue intentar vaciar el programa, renunciando en bloque", indicaron.
"A pesar de ello, en lo que va de 2026, todas las consultas recibidas fueron atendidas y correctamente derivadas dentro de la red de atención. El programa continúa operativo a través del equipo administrativo activo y con la coordinación médica del Hospital Garrahan, garantizando la articulación con los centros de alta complejidad de todo el país", continuaron.