Un escándalo se fue gestando a las puertas de la Cámara Federal de Casación Penal: el juez Alejandro Slokar le pidió la renuncia al actual presidente, Gustavo Hornos, por sus numerosas reuniones con Mauricio Macri durante el gobierno de Cambiemos, en medio de investigaciones del recinto que implicaban a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner

La medida tomada tiene como fundamento "resguardar del mejor modo la representación del cuerpo", explicó el vicepresidente de la Cámara, Slokar. Se convocará a una reunión para decidir la continuidad de Hornos al frente del cuerpo, con el fin de defender la "imparcialidad". 

Los hechos que motivan la presente instalan irremediablemente un manto de duda con relación a principios básicos de la ética judicial, como la imparcialidad, la independencia, la responsabilidad institucional, la integridad, la transparencia y la prudencia; que no sólo incide en su figura como juez sino también en la institución que representa, con un daño en la confianza social imposible de mensurar”, dice Ángela Ledesma, antecesora de Hornos en el cargo. 

Según fuentes oficiales, Hornos le abría confesado a sus pares haberse reunido con el expresidente Macri y que ambos comparten un "vínculo social" de amistad. Lo que advirtieron sus colegas es que esa declaración agrava aún más su situación: no debió haber intervenido -dicen, por ejemplo- en las causas que involucran a Macri o su familia, como la del Correo Argentino. 

 

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