Electrolux fabricó heladeras y lavarropas en Rosario durante más de medio siglo. Este mes cerró la planta, despidió a 200 trabajadores y anunció que a partir de ahora va a vender electrodomésticos importados. No es un caso aislado. Stellantis paró la planta de Peugeot en El Palomar desde el 26 de octubre hasta el 18 de enero y adelantó las vacaciones a la mayoría de los 5.000 trabajadores de sus dos fábricas. Bunge cerró su planta de fertilizantes en Campana, con unos 130 trabajadores directos. Y en Pauny, la fábrica de tractores de Las Varillas, 450 trabajadores llevan dos quincenas sin cobrar, mientras la empresa acumula 146 cheques rechazados por más de mil millones de pesos.
Lo escribo hoy porque esas persianas que bajan tienen una contracara que vemos todos los días en la calle, y que el Gobierno presenta como una elección personal. Los detalles los cuento en "Algo salió mal", el stream de Data Diario que va de lunes a jueves de 9 a 11 horas por Youtube.
Te puede interesar
Lo que muestran los números
Empiezo por la economía en general. Según las estimaciones de Equilibra y de Ferreres, el producto cayó en el tercer trimestre frente al segundo, que ya había caído. Dos trimestres seguidos en baja es lo que se llama recesión técnica. Es una estimación privada: el INDEC lo va a confirmar o desmentir el 16 de diciembre.
El empleo acompaña. Según el INDEC, en el cuarto trimestre de 2023, cuando asumió Milei, la desocupación era de 5,7% y había 822.000 personas buscando trabajo en las ciudades que mide la encuesta. En el segundo trimestre de 2026 la tasa llegó a 7,9% y los desocupados son 1.164.000. Son 342.000 más, un 42% más.
Y el empleo que queda es cada vez peor. El 45% de los que trabajan son informales: 6,1 millones de personas, 348.000 más que un año atrás. En el registro oficial de la Secretaría de Trabajo, el SIPA, en un año se perdieron 134.500 asalariados privados registrados. El propio informe habla de «destrucción del empleo asalariado privado».
Lo que no se fabrica, se importa. Según el economista Claudio Caprarulo, de Analytica, con datos del INDEC, en el tercer trimestre entraron alrededor de 35% más bienes de consumo importados que en el promedio de 2023. La planta de Rosario que cierra para vender lo que se produce afuera es el resumen exacto de esa ecuación.
Te puede interesar
La contracara
Mientras tanto, Rappi, PedidosYa, DiDi y Cabify informaron que en los últimos doce meses sumaron entre 25% y 30% más de trabajadores. Conviene aclararlo porque circuló mal: no es un dato del INDEC, son las cifras que dieron las propias empresas a Ámbito, y ninguna dice cuántos son en total. DiDi asegura que cada dos minutos alguien empieza a manejar por primera vez. Rappi suma 500 repartidores por día.
¿Quiénes son? En Rappi, dos de cada tres tienen entre 18 y 33 años. En DiDi, los mayores de 60 hacen 2,5 veces más viajes que el promedio. Los que no consiguen el primer empleo y los que perdieron el último.
¿Cuánto ganan? Según Cabify, un conductor que maneja 60 horas por semana cobra unos $ 800.000 por mes, sin aclarar si eso es antes o después de la nafta y del desgaste del auto. El salario promedio registrado de julio fue de $ 2.256.861. Sin aguinaldo, sin vacaciones, sin ART. En Rappi, siete de cada diez se conectan menos de diez horas por semana. Es un rebusque, no un sueldo. Pero cuando nos quedamos sin trabajo, el ingreso es cero, y la app es lo que nos deja sobrevivir.
El secretario de Trabajo, Julio Cordero, lo explicó a su manera en Diputados: «Hay personas que no quieren trabajar en relación de dependencia». Nadie elige pedalear doce horas sin cobertura por un accidente. Se elige comer.
Te puede interesar
Ya lo vimos
En los 90, el que perdía el trabajo ponía la indemnización o el retiro voluntario en una cancha de paddle o en un parripollo. Se llenaron los barrios. Durante un tiempo, ese cuentapropismo de supervivencia disimuló la caída del empleo. Hasta que no alcanzó: en el Gran Buenos Aires, la desocupación pasó de 5,3% en 1991 a 20,2% en 1995, y llegó a 22% en mayo de 2002, después de que todo explotara en diciembre de 2001.
Hay una diferencia, y no es a favor de hoy. En los 90 por lo menos había una indemnización para poner un negocio. Ahora nos queda una mochila térmica y una cuenta en una aplicación.
Yo no tengo dudas: la bicicleta de PedidosYa es el parripollo de Milei. Amortigua la caída, maquilla la tasa de desocupación y permite que el Gobierno hable de libertad donde hay necesidad. Funciona hasta que deja de alcanzar. Ya sabemos cómo termina esta película.