El canciller argentino, Pablo Quirno, negó a través de redes sociales que el gobierno de Brasil le haya pedido explicaciones a Argentina tras la fuga de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos luego de perder en el balotaje contra Lula da Silva.
"FALSO. No hubo ningún pedido de explicaciones", escribió Quirno en X y se refirió al retiro del embajador brasilero de Argentina: "Brasil unilateralmente tomó la decisión de retirar su embajador y solicitó el retiro del nuestro".
En esa línea, el presidente Javier Milei respaldó sus dichos.
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La Cancillería de Brasil convocó a la encargada de negocios argentina para que dé explicaciones por la huida de Flávio Bolsonaro
El Palacio Itamaraty convocó este jueves a la encargada de negocios de la Argentina en Brasilia, María Emilia Cortés, para solicitarle explicaciones formales sobre la presunta participación e involucramiento del gobierno argentino en la salida del senador brasileño Flávio Bolsonaro hacia los Estados Unidos.
El encuentro, calificado por fuentes diplomáticas como un procedimiento de rigor, se desarrolló de manera breve en la sede de la cancillería brasileña. Cortés fue recibida exclusivamente por el jefe del Departamento de Mercosur, el embajador João Marcelo Galvão de Queiroz, ante quien se comprometió en términos genéricos a aportar información sobre los episodios ocurridos en territorio nacional. Desde el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva optaron por mantener el hermetismo y evitar declaraciones públicas, destacando que el peso institucional recae sobre el gesto político de la citación.
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El itinerario de la fuga y la sombra del asesor Santiago Caputo
Los registros oficiales señalan que Flávio Bolsonaro —derrotado en el balotaje presidencial frente a Lula— ingresó a la Argentina a las 22:50 del martes a través del puente internacional Tancredo Neves. Poco después, a las 0:21 del miércoles, despegó a bordo de un vuelo privado desde Puerto Iguazú con destino final en Estados Unidos, realizando una escala previa en Guayaquil, pese a que pesaba sobre él una orden judicial del magistrado del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, que le prohibía salir del país y le exigía la entrega de pasaportes.
En paralelo, un dato político clave sacudió la escena local: tal como informó la prensa, el asesor presidencial Santiago Caputo se encontraba en la provincia de Misiones durante la partida del senador. En plena madrugada del miércoles, un control policial interceptó a Caputo circulando en un convoy oficial perteneciente a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) que se desplazaba desde Puerto Iguazú.
Ya instalado en suelo estadounidense, el legislador difundió una carta pública en la que agradeció explícitamente el respaldo logístico y político del presidente Javier Milei y de Donald Trump para concretar su salida. En el escrito inicial, el dirigente llegó a autoproclamarse como el "verdadero presidente electo" de Brasil y denunció presuntos fraudes electorales, desmarcándose incluso de la postura de su propio espacio político, el Partido Liberal (PL), que ya había reconocido la victoria de Lula.