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Confirman el primer caso autóctono de la "viruela del mono"

El Ministerio de Salud confirmó el primer caso autóctono del clado Ib de Mpox en un residente de CABA de 31 años, marcando el ingreso a la Argentina de la variante más agresiva y contagiosa de la viruela símica.

Martes, 17 de marzo de 2026 a las 15 45

Por Redacción

Martes, 17 de marzo de 2026 a las 15:45

El Ministerio de Salud de la Nación notificó este martes la detección del primer caso autóctono de viruela símica (Mpox) perteneciente al clado Ib. Se trata de un paciente de 31 años, residente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quien no presenta antecedentes de viajes recientes.

Este descubrimiento, confirmado mediante secuenciación genética y PCR en tiempo real, representa un hito de preocupación para las autoridades, ya que esta variante específica se caracteriza por una “mayor severidad y contagiosidad” en comparación con el clado II, que era el único que circulaba en el territorio nacional hasta la fecha.

Evolución clínica y el perfil del primer caso

El paciente inició su cuadro sintomático el pasado 24 de febrero, manifestando fiebre, exantema (erupciones en la piel), cefalea, dolores musculares y lumbares, además de linfadenopatía y dolor anorrectal.

Según el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) Nº799, el hombre recibió atención en un hospital público porteño y, afortunadamente, tuvo una “evolución clínica favorable” bajo manejo ambulatorio.

La investigación epidemiológica determinó que el afectado mantuvo múltiples parejas sexuales ocasionales, incluyendo contacto con viajeros, en el período previo a la aparición de los síntomas. Aunque es el primer caso sin viaje del clado Ib, el Ministerio ya contabiliza otros seis casos de Mpox en lo que va de 2026 (cinco en CABA y uno en Río Negro), aunque vinculados a la variante previa.

Qué es el Clado Ib: riesgos y diferencias

La aparición de la variante Ib en Argentina se enmarca en una expansión global que ya registra 14 casos en las Américas durante 2026, distribuidos en EE. UU., Canadá, Brasil y México. La principal alarma radica en que el clado I y su subvariante Ib se asocian con cuadros clínicos más graves.

El virus se transmite principalmente por el contacto directo con lesiones cutáneas o mucosas, especialmente durante el contacto estrecho o sexual. También puede propagarse a través de objetos contaminados (ropa, sábanas) y secreciones respiratorias. El BEN describe que las lesiones “suelen ser profundas y bien delimitadas, con umbilicación central y progresión a través de etapas secuenciales: máculas, pápulas, vesículas, pústulas y costras”. En pacientes inmunosuprimidos o con VIH no controlado, la mortalidad y las complicaciones tienden a ser más frecuentes.

Medidas de prevención y vigilancia

Dado que en Argentina no existen vacunas autorizadas contra el Mpox y los organismos internacionales no recomiendan la inmunización masiva, la estrategia sanitaria se centrará en la vigilancia extrema y la prevención combinada. Las autoridades insisten en que las medidas de aislamiento deben mantenerse estrictamente hasta que la última costra se haya caído y formado piel nueva.

“La identificación de este clado viral reviste especial interés sanitario debido a su reciente expansión en distintos países y a las diferencias epidemiológicas descritas respecto de los clados previamente circulantes”, advierte el documento oficial del Ministerio de Salud.

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