|

El Gobierno girará $56.000 millones a las empresas de colectivo pero evalúa trasladarle el ajuste a los usuarios del colectivo

La Secretaría de Transporte girará $56.000 millones a las empresas, pero evalúa actualizar el boleto ante la suba de costos. Los usuarios, otra vez en el medio.Mientras las empresas reclaman más plata, los pasajeros del conurbano enfrentan largas colas y servicios cada vez peores.

Jueves, 30 de abril de 2026 a las 18 13

Por Ezequiel Bucetto

Jueves, 30 de abril de 2026 a las 18:13

El Gobierno nacional avanza con un giro de fondos por $56.000 millones a las empresas de colectivos del AMBA para intentar frenar la crisis del sector.

Pero la contracara de esa medida es la que más preocupa a los millones de usuarios que usan el transporte público a diario: en paralelo, la Secretaría de Transporte abrió la puerta a un nuevo aumento del boleto.

La decisión se conoció después de una reunión de más de una hora y media entre el flamante secretario de Transporte, Mariano Plencovich, y las cámaras empresarias.

Las empresas llevaban semanas reclamando respuestas “concretas, inmediatas y verificables” ante el aumento de costos, en particular por el precio del gasoil que se disparó por la guerra en Medio Oriente.

Como resultado, el sistema recibió un alivio parcial: la provincia de Buenos Aires acreditó 30.000 millones y la Nación se comprometió a girar otros 56.000 millones.

En total, entre pagos y promesas, suman 86.000 millones.Pero la deuda total con las empresas ronda los 128.000 millones, según estimaciones del sector. Es decir, todavía queda un agujero de más de $40.000 millones sin cubrir.

 

Las frecuencias ya cayeron y los usuarios sufren colas

A principios de abril, el sistema registró una caída de alrededor del 20% en las frecuencias. Eso se tradujo en largas colas en las principales estaciones de CABA y en tiempos de espera que se duplicaron en muchas líneas. Los usuarios del conurbano, los más castigados por la falta de servicio, vieron cómo sus viajes se volvieron una odisea diaria.

Las empresas se comprometieron a normalizar las frecuencias en el corto plazo tras la regularización parcial de pagos. Pero advirtieron que la situación sigue siendo “crítica” por la brecha entre ingresos y costos. Y ahí es donde entra en juego el aumento del boleto.

El ajuste lo pagan los usuarios

Desde la Secretaría de Transporte evitaron dar precisiones sobre plazos o porcentajes, pero confirmaron que la revisión de la estructura de costos está en curso. En el sector interpretan que esa revisión será determinante: si el Gobierno no amplía el nivel de subsidios, la actualización del boleto aparece como la principal variable de ajuste para sostener el sistema. En otras palabras: el ajuste fiscal libertario se trasladaría directamente al bolsillo de los laburantes.

Hoy, el boleto mínimo presenta diferencias según la jurisdicción: 700∗∗enlıˊneasnacionales,∗∗700∗∗enlıˊneasnacionales,∗∗715 en la Ciudad y $871 en la provincia, siempre con SUBE registrada. Las líneas de jurisdicción nacional (más de un centenar que conectan la Ciudad con el conurbano) aún no tienen una definición oficial sobre el próximo incremento. En el sector descuentan que, de haber cambios, podrían aplicarse a mitad de mes para moderar su impacto en el IPC.

Un sistema fragmentado y una promesa incumplida

El gobierno de Milei había prometido durante la campaña que iba a “ordenar” el sistema de subsidios, pero la realidad es que los recursos no alcanzan, las empresas amenazan con cortar servicio y los usuarios pagan cada vez más caro por un servicio que funciona peor.

Las líneas que dependen de la Ciudad y la provincia ya cuentan con una fórmula de actualización mensual atada a la inflación más dos puntos porcentuales, lo que anticipa para mayo un ajuste del 5,4% en esas compañías. Las nacionales, en cambio, siguen sin definición. Pero todo indica que el aumento llegará.

Mientras tanto, los u

Las más leídas

Las más leídas

Las más leídas

Últimas noticias