|

Las expensas cada vez más caras: ya superan los $260.000 y 1 de cada 10 no paga

El costo de vivir en un departamento sigue en alza y complica a cada vez más familias, en un contexto donde los ingresos no acompañan.

Viernes, 20 de marzo de 2026 a las 19 49

Por Ezequiel Bucetto

Viernes, 20 de marzo de 2026 a las 19:49

Vivir en un departamento ya no es sólo pagar el alquiler. Las expensas se convirtieron en un problema en sí mismo y, para muchos, en uno de los gastos más difíciles de afrontar a fin de mes.

Según un informe reciente, el valor promedio de las expensas en edificios residenciales ya se ubica en $260.353, con una suba interanual del 38,36%.

El dato, por sí solo, explica parte del problema: los costos suben muy por encima de lo que pueden absorber los ingresos.

Expensas en crisis: ya promedian $260.000 y sube la morosidad

Pero hay otro número que empieza a encender alarmas en los consorcios: uno de cada diez hogares no logra pagar las expensas. Es decir, la morosidad volvió a crecer y refleja un deterioro silencioso que se ve en cada edificio.

El combo es complicado. A los alquileres altos se le suma este gasto fijo que no se puede esquivar. Y en muchos casos, termina siendo el factor que desbalancea por completo la economía doméstica.

Gran parte del problema está en cómo se componen las expensas. Más del 75% del total se explica por rubros que no paran de ajustarse: sueldos del personal, mantenimiento, servicios y abonos.

En números concretos, los salarios y cargas sociales representan el mayor peso dentro de las expensas, seguidos por el mantenimiento de espacios comunes, los servicios y los contratos de mantenimiento. Es decir, gastos estructurales que difícilmente bajen.

Al mismo tiempo, aunque hubo una leve mejora respecto a los picos de 2025, la mora volvió a acercarse al 10% en los primeros meses del año. Un nivel que, si bien no es récord, confirma que hay cada vez más vecinos que empiezan a quedarse afuera del sistema.

En la práctica, lo que pasa es bastante claro: cuando las expensas pegan un salto fuerte, muchos no llegan. Y después necesitan tiempo para reacomodarse. El problema es que ese “tiempo” cada vez es más corto entre un aumento y otro.

Últimas noticias