El conflicto en el Servicio Meteorológico Nacional escaló fuerte este martes y ya no es solo un reclamo gremial.
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Los trabajadores hablan de un escenario que puede afectar desde las alertas climáticas hasta la seguridad de los vuelos.
Todo se desató después de que se confirmaran 240 despidos dentro del organismo y el cierre de al menos 40 estaciones meteorológicas en todo el país.
Se trata de puntos clave donde se toman datos las 24 horas para anticipar tormentas, cambios bruscos de clima y fenómenos extremos.
Fuerte paro en el Servicio Meteorológico por despidos y cierre de estaciones
La reacción fue inmediata. Los trabajadores se declararon en estado de alerta y lanzaron un paro total, mientras advierten que el recorte no solo impacta en los puestos laborales, sino en el funcionamiento mismo del sistema.
En paralelo, la jornada estuvo marcada por movilizaciones en distintos puntos del país contra el ajuste del Gobierno en áreas científicas y técnicas. El conflicto del SMN se suma a ese clima de protestas que crece en distintos sectores.
El problema, según explican desde adentro, no es solo la cantidad de despidos, sino qué tipo de tareas se pierden. Muchas de las estaciones que podrían cerrar son las que funcionan de manera continua, incluso durante la noche.
Ahí aparece una de las alertas más fuertes. Sin esos datos en tiempo real, la información meteorológica pierde precisión. Y eso, en el caso de la aviación, puede ser crítico.
“Hay estaciones que observan aeródromos durante la noche. Si dejan de funcionar, directamente no puede haber vuelos”, advirtieron desde el organismo, marcando el impacto directo que podría tener la medida.
El Servicio Meteorológico es el único proveedor oficial de información para la actividad aeronáutica en el país. Sin esos reportes, cada despegue o aterrizaje queda atado a condiciones mucho más inciertas.
Desde el Gobierno sostienen que el plan apunta a una “modernización”, pero entre los trabajadores aseguran que no hay detalles claros sobre cómo se reemplazarían esas funciones. Denuncian que no se anunció inversión en tecnología ni en nuevos sistemas que compensen la pérdida.
Además, remarcan que el recorte deja a la Argentina por debajo de los estándares internacionales. Organismos globales recomiendan un mínimo de estaciones que el país podría no cumplir si avanza este esquema.