En el límite de la milla 200 del Mar Argentino, donde termina la Zona Económica Exclusiva, una inmensa flota pesquera le roba millones de dólares al país día tras día. Cientos de barcos atraviesan de forma ilegal y con total impunidad la frontera marítima. El vuelo de un Boeing 787, a cargo de Enrique Piñeyro, captó en video la zona caliente de la pesca ilegal.  

Según cálculos oficiales, la presencia totalmente ilegal de los barcos en el límite con el Mar Argentino y donde comienzan las aguas internacionales representan un aproximado de US$2.000 millones por año. A esto hay que sumarle las consecuencias ambientales.

A pesar de como se pensaba, las embarcaciones no son sólo provenientes de China, sino que también arriban desde España y Corea para robar nuestros recursos. El vuelo duró poco más de cinco horas y dejó a la vista la ciudad de luces que flota sobre territorio argentino y se encargan de depredar nuestras aguas.

Con total impunidad, la flota mantiene las luces encendidas para atraer cardúmenes de distintos tipos. Los pesqueros, que pueden estar meses sin regresar a sus lugares de origen, buscan calamares, merluza y langostinos para luego venderlos como productos de importación.