En el marco de una severa crisis financiera y productiva que derivó en la solicitud de concurso preventivo de acreedores, el grupo avícola Granja Tres Arroyos ofreció a los trabajadores de su planta de Pilar (ubicada en La Lonja) abonar parte de sus sueldos adeudados con pollo.
La semana pasada la empresa solicitó ante la Justicia la apertura del concurso preventivo para las cuatro sociedades que integran su entramado empresario, en medio de un derrumbe operativo que ya afecta a la totalidad de sus plantas en el país.
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La oferta de pago en mercadería se da en un contexto de drástico reducción de la plantilla laboral a nivel nacional. Recientemente, la firma emitió alrededor de 1.200 telegramas de cesantía en sus diferentes complejos de la provincia de Buenos Aires: 700 despidos en Capitán Sarmiento, 450 en Esteban Echeverría y 50 en Pilar.
¿Granja Tres Arroyos propuso pagar los sueldos a sus empleados con pollos?
Si, esto ocurre en la planta en Pilar es operada por Wade S.A, sociedad vinculada a los activos de la extinta Cresta Roja. En ese establecimiento, previamente se habían pactado medidas como entregas puntuales de cajones de pollo y adelantos a cuenta para intentar mitigar el impacto sobre el personal.
El deterioro financiero de Granja Tres Arroyos se reflejó con dureza en la documentación que la compañía acompañó ante los tribunales comerciales. Al cierre del ejercicio 2025, la firma declaró una deuda de $536.000 millones. A ese pasivo histórico se le suma el ahogamiento operativo provocado por la acumulación de más de $126.000 millones en cheques de pago diferido rechazados.
El pasivo informado ante la Justicia se desglosa de la siguiente manera:
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Deuda financiera: $199.000 millones.
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Compromisos con proveedores: $161.000 millones.
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Deudas laborales y fiscales: $78.000 millones.
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Impuestos: $52.000 millones.
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Obligaciones comerciales: $46.000 millones.
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La palabra de un empleado de Tres Arroyos
Gabriel, uno de los empleados de la granja relató junto a otros trabajdores que resisten en la planta: "Cortamos la calle porque no tenemos novedades de nada. Nos están debiendo hace ocho quincenas, más el aguinaldo, y ahora nos echaron sin un peso de sueldo, así que decidimos cortar para que no entre ni un camión".
Según detalló el trabajador, el lote de cesanteados en esa unidad productiva roza los 70 empleados, la mayoría con una amplia trayectoria en la compañía: "Hay muchachos que tienen 15, 10, 16 años de antigüedad. Estamos todos iguales, nos dejaron en la calle".
Asimismo, Ramírez expuso las irregulares condiciones operativas en las que la empresa intenta mantener la producción mientras vencen las instancias legales: "La gente que está trabajando adentro está cobrando el día en negro". Consultado sobre los motivos de esa modalidad, el operario confirmó que se utiliza para saltear las regulaciones de la conciliación obligatoria que acaba de finalizar.