El caso de Alan Lautaro Bravo, el joven de 20 años que asesinaron en lo que en principio fue un intento de robo, en el límite de La Tablada y Lomas del Mirador, sacudió al país en el día de ayer. 

Alan, tres días atrás había adquirido el deportivo de lujo, un Peugeot RCZ, un auto que a pesar de ser usado, su valuación ronda los 20 mil dólares. Según cuentan sus allegados el joven había realizado un año de horas extra en su trabajo en una distribuidora de electrodomésticos, para poder adquirirlo. 

El sábado 23 del mes corriente, cuando circulaba en el cruce de Pedro Goyena y Las Heras, fue abordado por dos delincuentes armados, quienes le pidieron el celular, la billetera y las llaves del auto. Según afirma la familia del joven, al tener caja de cambios automática los asaltantes no sabían como arrancar el coche, ante esto reaccionaron disparándole a Alan un tiro en el pecho

Un amigo y la novia del chico, se encontraban a unos metros de allí, en el duplex que alquilaba Alan, cuando escucharon los ruidos se acercaron junto a otros vecinos, pero ya era tarde. Los ladrones habían escapado corriendo. 

 

Según relata su familia, Alan había comenzado a trabajar tres años atrás con su hermano mayor Gabriel, de quien siempre se mostró agradecido en las redes sociales. 

"Mi guerrero, mi ejemplo. Mi hermano mayor, papá, amigo, tío, abuelo. Todos los roles, siempre. No tengo las palabras ni los argumentos para agradecerte todo lo que hacés por mí, día a día. Cómo me retás, cómo me ayudás a crecer y a que cada día aprenda algo nuevo. A siempre elegir el lado de trabajar y no buscar la plata fácil, enseñarme los valores de la vida”, había escrito Alan hace dos años en Facebook.