El cambio fue brusco. Después de dos días de calor pesado, el cielo se cerró de golpe y en cuestión de minutos el AMBA quedó bajo una tormenta intensa que dejó destrozos, cortes de luz y escenas de caos en distintos puntos.
El frente avanzó desde el oeste pasado el mediodía. Primero llegó el viento, con ráfagas que superaron los 80 kilómetros por hora, y después la lluvia, que cayó con fuerza y complicó rápidamente la circulación en calles y avenidas.
Uno de los datos más impactantes fue la cantidad de usuarios afectados por los cortes de luz.
En pleno temporal, cerca de 45 mil hogares se quedaron sin suministro, con picos que se dieron en las primeras horas de la tarde.
Caos por el temporal: cortes de luz, árboles caídos y destrozos en el AMBA
Las zonas más comprometidas estuvieron en el conurbano, donde la caída de ramas y postes afectó el tendido eléctrico y dificultó la reposición del servicio. Con el correr de las horas, todavía quedaban miles de usuarios sin luz.
Pero los daños no se limitaron a eso. En Moreno, parte de la pared de un supermercado mayorista se desplomó en medio del temporal. Los ladrillos quedaron esparcidos sobre el suelo y un trabajador resultó herido.
En la Ciudad, uno de los puntos más afectados fue Parque Lezama. Allí, varios árboles cedieron por la fuerza del viento y uno de ellos cayó cerca de la zona de juegos. No hubo heridos, pero el susto fue grande.
Una situación similar se vivió en Villa Lugano. En la plaza Nicolás Granada y sus alrededores, las ráfagas provocaron la caída de ramas y daños en estructuras. A pocos metros, el Lugano Tenis Club sufrió destrozos importantes.
Aunque desde el Servicio Meteorológico Nacional no confirmaron ese fenómeno, lo cierto es que la violencia del viento dejó imágenes que sorprendieron incluso a quienes están acostumbrados a este tipo de eventos.
También hubo situaciones de riesgo en otras zonas. En Puerto Madero, un trabajador que limpiaba vidrios en altura quedó enredado con las sogas en plena tormenta y tuvo que ser rescatado.
El impacto no quedó limitado al AMBA. En La Plata, una rama cayó sobre un auto en movimiento, mientras que en Mar del Plata se registraron árboles derrumbados que afectaron el tránsito y dañaron vehículos.
A medida que la tormenta fue pasando, comenzaron los trabajos para despejar calles y retirar árboles caídos. Las cuadrillas se desplegaron en distintos puntos para intentar normalizar la situación.
El saldo, una vez más, dejó en evidencia lo mismo: una tormenta que duró pocas horas pero alcanzó para generar complicaciones en toda la región