En un hito sin precedentes para la ciencia nacional, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) confirmó el cierre exitoso de la misión de Atenea. El microsatélite de tipo cubesat, que viajó como carga secundaria en la histórica misión Artemis II de la NASA, cumplió sus 20 horas de operación programadas, transmitiendo datos críticos desde distancias jamás alcanzadas por un artefacto desarrollado en el país.
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El dispositivo finalizó sus tareas a las 20:42 horas, tras validar sistemas electrónicos en entornos de alta radiación y ensayar enlaces de comunicación de largo alcance. Las señales fueron captadas con precisión por las estaciones terrestres de Córdoba y Tierra del Fuego, en una operación coordinada con equipos internacionales que marca el regreso de Argentina a la vanguardia de la exploración espacial profunda.
Récord de distancia y soberanía tecnológica
Atenea no solo cumplió con sus objetivos técnicos, sino que estableció una nueva marca histórica para la industria aeroespacial argentina:
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Alcance récord: El satélite logró transmitir su primera señal a más de 40.000 kilómetros de la Tierra, mientras que la segunda superó los 70.000 kilómetros, la mayor distancia registrada por un desarrollo nacional.
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Mediciones críticas: Durante su vida útil, el microsatélite midió niveles de radiación desde la órbita baja hasta regiones alejadas y evaluó el comportamiento de componentes electrónicos sometidos a condiciones extremas de temperatura y vacío.
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Validación de sistemas: La misión permitió probar señales de navegación en altitudes superiores, datos que la CONAE calificó como "clave para el desarrollo de futuras misiones de mayor complejidad técnica".
Un esfuerzo de cooperación público-privado
Si bien la CONAE lideró el proyecto, el éxito de Atenea es el resultado de una red de colaboración que involucró a las principales instituciones académicas y tecnológicas del país. Participaron activamente:
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Universidades: UNLP (La Plata), UNSAM (San Martín) y la FIUBA (UBA).
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Organismos técnicos: Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR) y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
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Industria: La empresa estatal VENG S.A., encargada de aspectos clave de la integración y servicios.
El respaldo de la Casa Rosada: "Un cambio de paradigma"
Desde el Gobierno de Javier Milei, la misión fue celebrada como una validación de su política de inserción global. A través de un comunicado de la Oficina del Presidente, el Ejecutivo destacó que este logro consolida la cooperación estratégica con Estados Unidos y la comunidad internacional.
“Argentina vuelve a ser parte del concierto de las Naciones que hacen historia. Es el resultado de un cambio de paradigma que marca un rumbo de excelencia y vanguardia tecnológica. Hoy el mundo nos elige por nuestra confiabilidad”, sostuvieron desde la Rosada.
Con el cierre de esta etapa, la Argentina no solo deja resultados concretos en materia de validación tecnológica, sino que se posiciona como un socio confiable para futuros tramos del programa Artemis, que busca llevar nuevamente al ser humano a la Luna y, eventualmente, a Marte.