Belgrano de Córdoba no logró pasar del empate sin goles frente a Barracas Central por la fecha 15 del Torneo Apertura y dejó escapar una oportunidad clave para escalar posiciones en la tabla.
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Tras el encuentro, el entrenador Ricardo Zielinski no ocultó su malestar por el resultado y fue directo: “La sensación que tengo es de bronca”, expresó en conferencia de prensa.
El técnico reconoció que su equipo tuvo el control del juego durante buena parte del partido, pero volvió a fallar en la definición. “Contamos con tres o cuatro situaciones claras y no las pudimos resolver”, analizó, marcando uno de los déficits que viene arrastrando el equipo en el torneo.
El desarrollo del encuentro estuvo condicionado por el planteo defensivo del rival, que logró cerrarle los caminos al conjunto cordobés. “Nosotros queríamos jugar, pero el sistema de ellos complicó la entrada”, explicó Zielinski, en referencia a la dificultad para generar peligro en los últimos metros.
El partido también tuvo un momento polémico con la expulsión del defensor Leonardo Morales, tras la revisión de una jugada particular que derivó en su salida del campo, lo que alteró el cierre del encuentro.
Con este resultado, Belgrano se mantiene en el quinto puesto del Grupo A con 23 unidades, en zona de clasificación pero sin margen para relajarse en el tramo final del campeonato.
En ese contexto, la tabla empieza a perfilar un posible cruce de alto voltaje: un clásico cordobés ante Talleres de Córdoba en los octavos de final. Lejos de esquivar el escenario, Zielinski lo tomó con naturalidad: “Me parecería bárbaro jugar con Talleres, es un clásico”, afirmó.
El Pirata afrontará ahora dos compromisos decisivos para asegurar su lugar en la próxima instancia: primero recibirá a Gimnasia y Esgrima La Plata en Alberdi y luego completará el calendario ante Sarmiento de Junín.