Figure IA retiró parte de sus robots humanoides F02 y los fundió en Finlandia, después de orientar su desarrollo hacia las versiones F03 y F04. Los equipos habían trabajado en una planta de BMW y en actividades domésticas y de logística. Según explicó la periodista Natalia López en Infobae Al Mediodía, la compañía decidió desmantelar a la mayoría de esas unidades porque dejaron de formar parte de sus planes tecnológicos.
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Las dificultades para tratar las baterías y proteger los datos
De acuerdo con el relato de López, las baterías de litio, los componentes internos y la información empresarial almacenada condicionaron las alternativas de desmantelamiento. La firma evaluó opciones de reciclaje, pero optó por la destrucción mediante fundición. La búsqueda de instalaciones incluyó contactos en Estados Unidos y México, donde las empresas consultadas habrían rechazado el encargo por los riesgos asociados con las baterías. Finalmente, una compañía finlandesa aceptó realizar el procedimiento y lo consideró una oportunidad para promocionar su actividad.
El plan tomó forma después de que el CEO de Figure IA anticipara en junio que debía desmantelar la mayoría de los F02, según la reconstrucción de la periodista. En agosto, Arnold Schwarzenegger respondió a esa publicación con la propuesta de derretirlos, en referencia a Terminator 2. López sostuvo que el actor asistió al evento y que uno de los humanoides reprodujo el gesto del pulgar hacia arriba antes de caer al metal fundido, como sucede en la película de 1991.
Ensayos de caída y piezas conmemorativas
Los equipos realizaron prácticas sobre colchones antes de la fundición para ajustar los movimientos de la secuencia prevista. Según López, la empresa los preparó para ejecutar la caída por sí mismos, en lugar de trasladarlos mediante grúas hasta el metal. El procedimiento combinó así el desmantelamiento de las unidades con una puesta en escena inspirada en la referencia cinematográfica.
Parte del material obtenido se destinó a objetos conmemorativos ofrecidos por entre USD 500 y USD 1.900, y las piezas más caras se agotaron, de acuerdo con la información presentada en el programa. No se precisó el valor individual de los F02 retirados. El episodio abrió una discusión sobre el destino de los humanoides que quedan fuera de servicio y sobre el tratamiento de equipos que reúnen baterías, sistemas de inteligencia artificial y datos corporativos.
