Tesla incorporó “emergency drive away”, una función de conducción de emergencia que permite iniciar la marcha mientras el vehículo está conectado a un cargador. La herramienta quedó habilitada solo en Estados Unidos y ofrece una alternativa para abandonar el lugar sin bajar del auto a retirar el cable. Su incorporación ocurrió después de los reclamos de propietarios tras el tiroteo de agosto de 2026 en una estación Supercharger de Twin Falls, Idaho, que dejó cuatro muertos y siete heridos. La empresa no mencionó ese ataque en su anuncio.
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Cómo se activa la salida de emergencia
Durante una carga normal, el conector permanece bloqueado en el puerto y el vehículo no puede avanzar. La nueva opción permite seleccionar la posición de conducción desde el interior del auto: el sistema muestra una alerta de salida de emergencia y solicita una confirmación antes de anular el bloqueo. Al completar ese procedimiento, el vehículo puede alejarse y el conector se desprende y cae al suelo. Tesla advirtió que la maniobra está reservada exclusivamente para situaciones de riesgo, porque puede dañar tanto el automóvil como la manija de carga.
Los avances del Semi y los desafíos de Optimus
En paralelo, Tesla inició la producción masiva de su camión eléctrico Semi en una planta de 167.000 metros cuadrados en Sparks, Nevada, diseñada para alcanzar 50.000 unidades anuales. El modelo de producción pesa 450 kilogramos menos que el prototipo presentado en 2017 y tendrá versiones con autonomías de 523 y 805 kilómetros. Mediante los cargadores Megacharger, podrá recuperar hasta el 60% de su autonomía en 30 minutos. La compañía todavía no confirmó los precios.
Otro frente de desarrollo es Optimus, el robot humanoide de Tesla. Según The Information, la empresa comunicó a algunos trabajadores de sus plantas de Texas y California que debían utilizar equipos de captura corporal para registrar tareas de producción. Parte del personal rechazó la iniciativa por considerar que esos datos podrían entrenar máquinas capaces de realizar funciones similares. El sistema de aprendizaje por imitación necesita registros precisos de movimientos y secuencias de acciones, por lo que la compañía también habría contratado recopiladores de datos y trasladado parte de ese trabajo fuera de las líneas activas.
El desarrollo del robot todavía enfrenta dificultades de ensamblaje y fiabilidad de los sensores táctiles, de acuerdo con la información citada. Sus manos y antebrazos contienen más de 100 componentes pequeños, cuyo montaje requiere trabajo manual, y algunas unidades necesitan correcciones después de salir de producción. Tesla desarrolló una capa reemplazable similar a un guante para evitar cambiar la mano completa cuando aparecen fallas. Aunque la firma buscaría superar las 1.000 unidades semanales antes de terminar 2026, Optimus todavía requiere programación específica y entornos controlados.
