Fujitsu prepara el desembarco global de Monaka, su chip de 144 núcleos para competir en la era de la IA

La compañía japonesa comenzará a comercializar su nuevo procesador en Japón y Europa desde noviembre de 2026, mientras que llegará a Estados Unidos y Asia-Pacífico en 2027. La firma proyecta vender 60.000 servidores y facturar 250.000 millones de yenes hacia 2030.

Miércoles, 16 de septiembre de 2026 a las 09 00

Por Redacción

Miércoles, 16 de septiembre de 2026 a las 09:00


Fujitsu prepara su ingreso al mercado internacional de procesadores para servidores con Monaka, un chip basado en arquitectura ARM que recupera tecnología desarrollada para Fugaku, uno de los supercomputadores más potentes del mundo. La empresa buscará disputar un sector dominado por Nvidia, Intel y AMD, impulsado por el crecimiento de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos.

Un procesador de 144 núcleos centrado en la eficiencia

El nuevo componente contará con 144 núcleos, alcanzará una frecuencia máxima de 3,8 GHz y ofrecerá transferencias de memoria de hasta 8.000 MT/s. Su diseño combinará chiplets de 2 nanómetros con unidades independientes de memoria SRAM de 5 nanómetros, integradas mediante una estructura tridimensional. Fujitsu sostiene que Monaka duplicará el rendimiento de procesadores equivalentes y permitirá reducir tanto la cantidad de equipos como el consumo energético necesario para realizar una misma tarea.

La compañía ofrecerá dos configuraciones: una versión de 350 vatios, refrigerada por aire y con una frecuencia base de 2,1 GHz, y otra de 500 vatios, equipada con refrigeración líquida y una frecuencia base de 2,9 GHz. Los procesadores podrán instalarse en servidores con uno o dos chips y estarán destinados a centros de datos, defensa, investigación académica y computación en el borde.

TSMC fabricará la primera generación y Rapidus aparece en el futuro

Aunque Fujitsu presenta a Monaka como una pieza estratégica para recuperar la producción tecnológica japonesa, la fabricación inicial dependerá de la taiwanesa TSMC, que concentra la capacidad necesaria para producir los componentes de 2 y 5 nanómetros. Esa dependencia resulta significativa porque la empresa también atiende la demanda de compañías como Nvidia, Apple y Qualcomm, en un escenario de fuerte presión sobre la industria mundial de semiconductores.

El plan contempla trasladar la fabricación de Monaka-X, la siguiente generación prevista para 2029, a la empresa japonesa Rapidus. Esa decisión quedará atada al desarrollo de su proceso de 1,4 nanómetros; si la tecnología no estuviera disponible a tiempo, Fujitsu recurriría nuevamente a TSMC. La iniciativa cuenta además con respaldo público de la agencia NEDO y forma parte de la estrategia de Japón para reconstruir su peso en una industria que lideraba durante la década de 1980.

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