Tras una larga espera y el éxito rutundo que fue Silk Sonic, banda de Bruno Mars junto a Anderson Paak., el músico nacido en Hawaii se prepara para lanzar su nuevo disco solista.
The Romantic es el título que le puso Bruno a este nuevo lanzamiento sucesor de 24K Magic, álbum que salió a la luz en 2016.
El primer adelanto de este nuevo LP, I Just Might, se estrenó el 9 de enero y también anunció que el 10 de abril comenzará el "The Romantic Tour" que tendrá a Anderson como parte del mismo, asi como también a Victoria Monét y Raye para algunos shows.
The Romantic se estrenará el 27 de febrero.
El éxito detrás de APT.
La complicidad entre Bruno Mars y Rosé aparece desde lo más cotidiano, incluso antes de hablar de música. Él lo dice casi al pasar, “estoy usando mi remera de Rosie, no lo planeamos”, mientras ella, entre risas, lo completa sin dramatismo: “esta es nuestra vida”. Esta naturalidad fue clave para entender cómo se construyó “APT.” y todo lo que vino con esa canción.
En una entrevista que ambos dieron a Billboard, Rosé el primer lugar recuerda que llegó convencida de que no habría una segunda oportunidad: “estaba tratando de sacar el máximo de la reunión porque pensé que iba a ser la última, primera y última para siempre. Era como: este es mi momento, necesito todos los consejos, toda la ayuda que pueda”, mientras al mismo tiempo se observaba a sí misma “como un alma muy curiosa respecto a qué querría hacer por mi cuenta”. Mars percibió con claridad ese punto de quiebre: “venir de donde viene ella, de un grupo enorme, era como decir ‘voy a hacerlo, voy a intentarlo, decime algo’. No se confundan con las sonrisas: tenía mucha hambre, nos hicimos amigos y ahí empezó todo”.
Durante el proceso del álbum, ese lazo se volvió acompañamiento creativo y emocional. Rosé lo expresa sin vueltas: “al principio me ayudó a inspirarme, no solo con ‘APT.’ sino con el álbum entero. Tenía pequeñas preguntas, cosas que no podía resolver… y él fue un gran animador para mí en un momento muy crucial”. Para Mars, la canción terminó de tomar forma cuando entendió su raíz: “pensé que era sobre tomar algo, y sí, puede ser, pero la verdad era la voz de Rosie, ella diciendo ese hook con una magia especial, me pareció hermoso que viniera de su cultura; no me mandó una canción pop hablando de amor o lo que sea, realmente me abrió los ojos”.
El recuerdo del primer encuentro sigue cargado de asombro. Rosé confiesa: “entré y Bruno fue realmente muy amable con mi equipo, y yo estaba completamente deslumbrada, le hice las preguntas más random, sobre management y sobre todo”. Esa confianza inicial se trasladó al set, donde la presión convivió con una entrega total: “había mucha confianza, estábamos bajo mucha presión porque se nos acababa el tiempo, todo el mundo nos miraba como diciendo ‘¿qué están haciendo?’ y la canción ni siquiera había salido”.
El resultado, sin embargo, quedó asociado al disfrute puro. Rosé lo cuenta desde el cuerpo: “me fui a casa y me desperté al día siguiente con dolor de panza de tanto reírme durante todo el video, fue, en serio, el rodaje más divertido que tuve en mi vida”. Incluso en otros momentos creativos, esa entrega aparece igual: “me quedé medio trabada con esto y él empezó a tocarlo en el piano y yo dije ‘pará, pará, dejame anotar eso’, al final fue para mejor”.
Con el lanzamiento, “APT.” empezó a tomar una dimensión cultural inesperada. Rosé siente el cambio de manera directa: “ahora es distinto para mí en Corea, la canción tenía un pedazo de la cultura coreana, y eso me pareció mágico”. Mars lo observa con asombro genuino: “nunca sentí ni vi algo así, Rosie es esta chica coreana que introdujo algo a personas que no lo conocían, incluyéndome a mí, ver cómo reacciona la gente a eso es mágico de verdad”.
El éxito, para ambos, no se mide en premios ni cifras. Mars lo resume con una lógica simple: “para mí, el hecho de que esta pequeña idea se haya convertido en lo que es, que dos artistas se juntaran, la sacaran y a la gente le haya gustado, eso es todo. ¿Lo hiciste o no lo hiciste? Esa es la victoria”. También advierte sobre el tiempo y la constancia: “no va a pasar todos los días, tenés que ser una antena y estar listo cuando pase. No hay atajos, lo más difícil en nuestro trabajo es encontrar una frecuencia que signifique algo para la gente”.
Para finalizar, Rosé lo admite con honestidad: “le tenía un poco de miedo a la canción, pero ver en qué se convirtió me demostró lo que la música significa para las personas. Todavía lo estoy procesando, todavía estoy aprendiendo de esto”. Mars cierra desde un lugar íntimo y definitivo: “sigo yendo al estudio, sigo intentando. Poder compartir esta canción con Rosie y ver a chicos y adultos cantarla, eso es todo, si no se siente así, probablemente no estés haciendo algo bien”
