Cónclave, el aclamado thriller eclesiástico dirigido por Edward Berger, finalmente desembarcó en el catálogo de HBO Max. Con una duración de 115 minutos, la película se mete de lleno en los pasillos más reservados del Vaticano para narrar la muerte de un Santo Padre y el complejo proceso político y espiritual para elegir a su sucesor. Este estreno en streaming permite al público acceder a una de las historias más tensas de los últimos años, que curiosamente cobró una relevancia impensada el año pasado tras el fallecimiento del Papa Francisco y la apertura de un proceso real de sucesión en la Santa Sede.
La producción llega respaldada por un recorrido impecable en la temporada de premios 2025. En la 97ª edición de los Oscar, la cinta se consagró ganadora en la categoría de Mejor guion adaptado, premio que Peter Straughan recibió por su brillante traslación de la novela de Robert Harris. Pero no fue su único logro ya que la película peleó en las categorías más importantes de la industria, incluyendo nominaciones a Mejor película, Mejor dirección y actuaciones memorables de Ralph Fiennes e Isabella Rossellini, quienes estuvieron ternados como actor principal y actriz de reparto respectivamente.
Este éxito en la Academia se complementó con una gran performance en los Globos de Oro, donde también se quedó con la estatuilla a Mejor guion y sumó candidaturas por su banda sonora original y diseño de producción. Si bien la película tuvo un reestreno especial en cines seleccionados el pasado jueves 24 de abril de 2025 para acompañar el clima de época que se vivía en aquel entonces, su llegada ahora a las plataformas digitales permite apreciar con mayor detalle la fotografía y el vestuario que la llevaron a competir en lo más alto del cine mundial.
Entre la ficción y la realidad
Es imposible ver Cónclave sin recordar la conmoción que generó la noticia de la muerte de Francisco hace exactamente un año. En ese momento, la realidad imitó al arte y el film de Berger se volvió una pieza de consulta casi obligatoria para entender qué pasa cuando las puertas de la Capilla Sixtina se cierran. Mientras el Vaticano llevaba adelante su propio proceso, la película ganaba terreno en las salas argentinas como un espejo de lo que estaba sucediendo en Roma.
Aunque en la gran noche de los Oscar las películas "Anora" y "The Brutalist" fueron las máximas ganadoras (quedándose con 5 y 3 estatuillas respectivamente), Cónclave logró sostenerse como uno de los títulos más sólidos del 2024. Hoy, con su arribo al streaming, el público puede finalmente descubrir por qué esta historia de intrigas, fe y ambición política se convirtió en uno de los eventos cinematográficos más comentados de la década.
Casey Bloys: La curaduría frente a la dictadura del algoritmo
A diferencia de otros gigantes del streaming que apuestan por el volumen masivo, Casey Bloys tiene una filosofía clara: HBO no está en el negocio de "cumplir pedidos". Para el CEO de HBO y Max, la estrategia no se basa en llenar cuotas de franquicias. "No empiezo el año diciendo: 'necesitamos dos series de DC y dos de Game of Thrones'. Se trata de: ¿en qué serie creemos? ¿Lo vemos en el guion?", afirma. Bloys sostiene que forzar la maquinaria para sacar contenido solo por cumplir una fecha predeterminada obliga a aceptar compromisos creativos que dañan la marca. Para él, el éxito es como "atrapar un rayo en una botella" (lightning in a bottle); algo que no se puede manufacturar en serie, sino que surge de decisiones basadas en la unicidad de la historia.
Esta postura defensiva de la "curaduría premium" es lo que mantiene a HBO como un sello de prestigio. Bloys es tajante al decir que prefiere que la marca siga definiendo su cartelera de dramas y comedias sin dejarse redefinir por una programación para la cual no fue diseñada. "No estamos en el negocio de los productos genéricos. Lo que tenemos es único, y eso es lo que le pedimos a la gente que pague", asegura. En un mercado donde todos luchan por la atención del usuario, su mantra es que la combinación de excelencia y experiencia es la única forma de ganar la batalla sin sacrificar la identidad en el camino.
El matrimonio con el talento y el escudo contra la toxicidad
Uno de los puntos más humanos de la gestión de Bloys es cómo entiende la relación con los creadores. Para él, poner una serie en marcha es como armar un matrimonio: puede haber fricciones y momentos rocosos, pero todo consiste en arriesgarse por las personas en las que uno confía. "Al final, apostás por las personas, las apoyás y esperás que funcione", explica. Esta confianza implica también proteger el proceso creativo del "ruido" externo. Bloys entiende que, con grandes franquicias, el fanatismo a veces se desborda en comportamientos agresivos y tóxicos en redes sociales, por lo que su rol incluye preparar al talento para manejar esa realidad desoladora del mundo digital actual.
A medida que avanzamos en este 2026, bajo la estructura con Paramount, Bloys mantiene su postura firme contra el "volumen por el volumen". Su trabajo consiste en desconectarse del clamor de internet para que los creadores puedan enfocarse exclusivamente en la obra. Al final del día, para el ejecutivo que se siente en constante aprendizaje a pesar de su trayectoria, no hay fórmulas mágicas ni géneros obligatorios. Su filosofía se resume en una frase que define el estándar de la industria: "La programación es la que habla por nosotros". Es la apuesta por lo artesanal en una era de producción industrial.
