Los Rolling Stones avanzan hacia el final de las giras mundiales tradicionales y preparan un nuevo esquema de shows en vivo bajo formato de residencia, con fechas concentradas en solo tres países: Reino Unido, Estados Unidos y Argentina. La información fue publicada por Alison Boshoff, periodista y editora del Daily Mail, y marca un cambio profundo en la manera en que la banda planea presentarse en los escenarios a partir de ahora.
Según la periodista británica, la idea del grupo es realizar un concierto seguido de dos semanas de descanso, un modelo pensado para reducir al mínimo la exigencia física y logística. Argentina aparece como uno de los territorios elegidos debido a la enorme base de fans que la banda mantiene en el país, históricamente uno de sus mercados más fuertes fuera de Europa y Estados Unidos.
Este nuevo plan surge luego de la cancelación oficial de la gira por Reino Unido y Europa prevista para 2026, una decisión que ya había encendido señales de alerta sobre el futuro del grupo en las rutas. Aquel tour iba a marcar el regreso de los Stones a los escenarios europeos por primera vez desde 2022, pero quedó descartado por una razón central: Keith Richards no se siente en condiciones de afrontar una gira extensa. Con 82 años, el guitarrista optó por no comprometerse a una serie de shows en estadios que se iba a extender durante más de cuatro meses.
La cancelación había sido informada inicialmente por The Sun y luego confirmada por un portavoz de la banda a NME. Según un crítico estadounidense citado por el medio británico, Richards no se considera físicamente apto para sostener el nivel de exigencia que implica una gira de gran escala. La banda evaluó una alternativa a comienzos de 2025, pero esa posibilidad tampoco prosperó, lo que terminó de consolidar la idea de abandonar las giras tradicionales y avanzar hacia un formato más controlado.
La última experiencia en vivo de The Rolling Stones fue el Hackney Diamonds Tour, realizado en Estados Unidos durante 2024. La gira incluyó 20 conciertos, vendió cerca de un millón de entradas y recaudó aproximadamente 235 millones de dólares, ubicándose como el sexto tour más taquillero del mundo ese año. A pesar de ese éxito, puertas adentro quedó claro que replicar un esquema similar en otros territorios resultaba inviable en el corto plazo.
En ese contexto, el formato de residencia aparece como la alternativa más viable para que la banda continúe tocando en vivo. La inclusión de Argentina dentro de los países elegidos refuerza el lugar que ocupa el público local en la historia del grupo y abre la posibilidad de un regreso bajo condiciones inéditas para los Stones, pero alineadas con el momento actual de la banda.
