El arribo de Eduardo “Chacho” Coudet a River Plate abre una nueva etapa futbolística marcada por una identidad clara. El entrenador, formado como jugador en el club y campeón en 2002, regresa a Núñez con la intención de reconstruir la intensidad y el protagonismo que caracterizaron históricamente al equipo. Su idea combina presión alta, circulación rápida de la pelota y un mediocampo dinámico capaz de dominar el ritmo de los partidos.
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Las bases del estilo Coudet
La identidad del técnico se nutre de diferentes influencias. Manuel Pellegrini, a quien el propio Coudet definió como su “padre futbolístico”, fue uno de los entrenadores que marcaron su formación. También aparecen rasgos del juego intenso de Diego Simeone y la flexibilidad táctica de Antonio Mohamed. A partir de esas referencias, el técnico construyó un modelo que prioriza la presión, la recuperación rápida y la verticalidad en ataque.
Su primera gran experiencia como entrenador fue en Rosario Central, entre 2015 y 2016, donde consolidó un equipo protagonista que llegó a dos finales consecutivas de Copa Argentina. Allí comenzó a utilizar sistemas como el 4-1-3-2, con presión adelantada y protagonismo desde la circulación de la pelota.
El modelo que consolidó en Racing
El proyecto de Coudet alcanzó su punto más alto en Racing Club, campeón de la Superliga 2018. Aquel equipo combinó intensidad, presión y control del juego. Con 43 goles a favor y solo 16 en contra, la Academia se transformó en el equipo más goleador y uno de los más sólidos del torneo.
En ese plantel destacaron Lisandro López, clave tanto en ataque como en la presión inicial, y Marcelo Díaz, encargado de organizar la salida desde el fondo. El mediocampo en rombo fue uno de los rasgos distintivos del sistema, con laterales proyectados y constantes apoyos ofensivos.
La experiencia internacional
La carrera de Coudet también incluyó etapas fuera de Argentina. Dirigió a Inter de Porto Alegre, donde alcanzó las semifinales de la Copa Libertadores 2023, además de pasar por Celta de Vigo, Atlético Mineiro y Deportivo Alavés. En esos ciclos mostró una de sus principales virtudes: la capacidad de adaptar su sistema según los futbolistas disponibles.
Mientras en Brasil apostó por equipos con distancias cortas y control del balón, en España priorizó ataques rápidos por las bandas o salidas directas desde la defensa hacia los delanteros.
Cómo podría jugar el nuevo River
De acuerdo con el perfil del plantel actual, River podría volver a esquemas con mayor presencia en el mediocampo, como el 4-3-1-2 o variantes cercanas al 4-4-2 sin pelota. En ese esquema, jugadores como Aníbal Moreno, Tomás Galván o Juanfer Quintero podrían ocupar roles centrales en la construcción del juego.
En ataque, la dupla formada por Sebastián Driussi y Freitas aparece como una alternativa que combina movilidad y experiencia, aunque también compiten por un lugar futbolistas como Colidio, Salas o Ruberto.
Coudet dejó clara su postura al asumir el cargo: priorizará el rendimiento antes que la trayectoria. Según expresó, jugará quien esté en mejor nivel, una señal de que el nuevo ciclo buscará recuperar competitividad y dinamismo en el plantel.