El Fondo Monetario Internacional no solo mira la inflación y el déficit. En su último staff report, dedicó un espacio clave a un fenómeno que viene creciendo sin control: la morosidad en las fintech y billeteras virtuales.
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El organismo le pidió al gobierno de Javier Milei que refuerce la supervisión sobre esas entidades. El crédito no bancario ya representa el 15% del total de préstamos. Y el incumplimiento de pago alcanzó niveles que no se veían desde hace veinte años.
Los últimos datos del Banco Central son contundentes. La morosidad en las familias saltó al 11,5% en marzo. Un año atrás, era del 3,3%. El salto es de más de ocho puntos porcentuales. El FMI detectó el problema y lo puso en el centro de la escena.
Morosidad récord en fintech: el Fondo exige supervisión más estricta al Gobierno
El documento del organismo fue claro en su diagnóstico y su exigencia: “Continúan los esfuerzos para monitorear los riesgos emergentes derivados del deterioro de los préstamos en mora, especialmente en el segmento de consumo, así como de la creciente dependencia de los bancos del financiamiento de corto plazo”.
Y más adelante, el Fondo fue más específico sobre el papel de las fintech y billeteras virtuales: “Se está fortaleciendo la supervisión de las instituciones financieras no bancarias para garantizar condiciones regulatorias más equitativas y monitorear adecuadamente el rápido crecimiento de la actividad fintech, donde los préstamos en mora son muy elevados”.
El FMI también advirtió sobre los riesgos macroeconómicos si no se toman medidas: “La larga historia de inestabilidad del país hace que este proceso deba ser gestionado cuidadosamente para evitar incrementar las vulnerabilidades macroeconómicas”.
El gobierno de Milei, que suele vanagloriarse de la libertad financiera y la desregulación, ahora recibe una presión directa desde Washington.
El crédito a través de aplicaciones y billeteras virtuales explotó en los últimos años, pero sin los controles adecuados. La morosidad creció al mismo ritmo. Las familias, especialmente las de menores ingresos, se endeudaron con facilidad y ahora no pueden pagar.
El Fondo también mencionó a los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) y a los Agentes de Liquidación y Compensación (ALyCs). Son actores que quedaron por fuera de la regulación tradicional y que hoy manejan un volumen de dinero cada vez más grande.
El gobierno libertario tendrá que explicar cómo piensa ajustar la mira. El FMI no pidió prohibir las billeteras virtuales, pero sí regularlas con seriedad. La morosidad récord no es un dato menor. Afecta a los usuarios, a las empresas y a la estabilidad financiera del país.