La inflación de diciembre alcanzó el 2,8%, encadenando su cuarto mes consecutivo de aceleración y superando el 2,3% que proyectaban los analistas del mercado. Según los datos publicados por el INDEC, este registro igualó a la cifra de abril como el pico más alto del año.
El Gobierno sin embargo, destacó en el balance consolidado, el 2025 cerró con una variación de precios del 31,5%, consolidándose como el nivel inflacionario más bajo desde el año 2017, cuando el índice se había ubicado en el 24,8%.
La carne: el rubro con mayores incrementos
Dentro de la canasta de consumo masivo, la carne vacuna se posicionó como el producto con mayor presión sobre el bolsillo de los consumidores.
De los 59 productos medidos por el INDEC en el Gran Buenos Aires (GBA), los cortes de carne encabezaron las subas con un incremento interanual promedio del 71%, lo que representa más del doble de la inflación general.
En detalle, cortes populares como el cuadril, la paleta, la nalga y el asado lideraron las alzas, mientras que la carne picada subió un 60% y las hamburguesas congeladas un 46%.
Precios de referencia y factores de mercado
En el Gran Buenos Aires, los valores promedio relevados en diciembre situaron el kilo de nalga en $18.390, el cuadril en $17.274 y el asado en $15.094.
Los especialistas del sector atribuyen esta escalada a una combinación de factores climáticos y estratégicos: la menor oferta de animales debido a un ciclo que alternó sequía con inundaciones posteriores, sumado a un cambio en la lógica de producción, donde una parte de la hacienda se ha reorientado hacia el engorde para exportación en detrimento del abastecimiento del mercado interno.