La actividad de la construcción experimentó una fuerte contracción en noviembre, registrando una caída del 4,1% desestacionalizado respecto al mes anterior. Según el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) del INDEC, este resultado representa el peor desempeño del sector en más de un año, superado únicamente por la baja de octubre de 2024.
Te puede interesar
En términos interanuales, la caída se situó en el 4,7%, marcando un quiebre en la tendencia de recuperación. A pesar de estos indicadores negativos en el corto plazo, el acumulado anual de 2025 aún mantiene un saldo positivo del 6,6%. Curiosamente, otros indicadores periféricos muestran resiliencia: los puestos de trabajo registrados ascendieron a 392.130 (un alza interanual del 3,5%) y la superficie autorizada para edificación creció un 4,1% interanual, alcanzando los 1,6 millones de metros cuadrados.
Consumo de insumos y disparidad en los rubros
El análisis del consumo de insumos revela una dinámica dual dentro del sector. Por un lado, se observa un notable crecimiento en materiales vinculados a la obra vial y estructuras pesadas, con incrementos en el despacho de asfalto (47% acumulado), artículos sanitarios (31%) y hormigón elaborado (22%).
Por el contrario, los insumos asociados a la construcción de vivienda tradicional y terminaciones muestran signos de fatiga: las compras de ladrillos huecos cayeron un 19,3% mensual y el yeso retrocedió un 17,8%. Esta disparidad sugiere que, mientras la infraestructura y los proyectos de gran escala sostienen ciertos niveles de demanda, la obra privada de menor envergadura o refacción atraviesa un proceso de estancamiento.
Expectativas empresariales y clima de negocios hacia 2026
El relevamiento de expectativas para el trimestre que concluye en febrero de 2026 arroja un clima de marcado pesimismo entre los principales actores del mercado. El 68,5% de las empresas dedicadas a la obra privada sostiene que la actividad se mantendrá estancada, mientras que un 18,5% prevé una disminución adicional.
En el segmento de la obra pública, la incertidumbre es similar: el 54,1% de las firmas no proyecta cambios, mientras que un 24% estima que el nivel de actividad continuará en descenso. Estas cifras reflejan una postura cautelosa de la inversión privada frente a la volatilidad de los costos y la demanda en el inicio del nuevo año.