El presidente Javier Milei recibió este lunes en Casa Rosada a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en una reunión que el gobierno buscó presentar como un respaldo a su gestión.
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Sin embargo, el mensaje de la funcionaria no hizo más que confirmar lo que los argentinos ya saben: el ajuste no tiene techo.
Georgieva, que horas antes había mantenido un encuentro con el ministro de Economía, Luis Caputo, en el Palacio de Hacienda, publicó en sus redes sociales un mensaje que resume el espíritu del encuentro. "Mantener las reformas, fortalecer la estabilidad y desbloquear la inversión serán clave para impulsar el crecimiento y crear más oportunidades para el pueblo argentino", escribió la búlgara.
Pero detrás de esas palabras se esconde una exigencia: más ajuste, más recortes y más sacrificios para los sectores populares, mientras el gobierno se jacta de haber recibido el apoyo del organismo que históricamente condicionó el desarrollo argentino.
El FMI respaldó a Milei pero advirtió que el país debe "mantener las reformas"
La reunión contó con la presencia de todo el gabinete económico y político. Estuvieron Karina Milei, los ministros Luis Caputo, Carlos Presti, Alejandra Monteoliva, Mario Lugones y Federico Sturzenegger, además del canciller Pablo Quirno, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el secretario de Política Económica, José Daza, entre otros.
El Gobierno celebró el aval del Fondo, pero la realidad sigue siendo otra: salarios que no alcanzan, más pobreza y una economía sin recuperación.
Georgieva, que llegó a la Argentina en medio de una gira por la región, no fue la única voz del FMI en el encuentro. También participó Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental, quien acompañó a la directora en sus declaraciones.
Ambos coincidieron en que la Argentina debe "mantener el rumbo" de las reformas, un mensaje que en la práctica significa profundizar las políticas de ajuste que ya están castigando a los sectores más vulnerables.
El gobierno, por su parte, celebró el encuentro y aseguró que el FMI respalda su plan económico. Pero lo que no dicen es que ese respaldo viene con condiciones que terminan pagando los trabajadores, los jubilados y las familias que cada mes ven cómo sus ingresos no alcanzan para llegar a fin de mes.
La reunión con Georgieva se da en un contexto en el que la Argentina sigue sometida a la deuda externa más alta de su historia. El gobierno de Milei, lejos de plantear una renegociación soberana, profundiza el vínculo con el FMI y acepta las recetas de siempre: ajuste, devaluación y más empobrecimiento.
Luis Caputo, luego de la reuniòn: "El FMI no se mete nunca en temas políticos"
El intercambio con los periodistas fue breve pero contundente. Cuando le consultaron si Georgieva había planteado la eventualidad de un segundo mandato de Milei, Caputo respondió sin titubeos: "No, no, por supuesto que no, ella no, el fondo NO SE METE nunca en TEMAS POLÍTICOS".
Y al ser consultado sobre si el FMI pidió mantener la línea económica futura, el ministro fue igual de categórico: "No, no, la línea económica futura dependerá del gobierno que gane".
Una declaración que busca despejar dudas sobre la injerencia del organismo en la política argentina, pero que choca con la evidencia histórica: el FMI siempre condicionó sus desembolsos a reformas estructurales que terminan definiendo el rumbo económico del país desde la asunción del actual gobierno.