Esta semana, Afganistán sufrió uno de los terremotos más fuertes en su historia. Sucedió en la madrugada de este miércoles 22 de junio en el sureste del país, en la provincia de Paktiká. El sismo generó destrozos en varias localidades, más de mil heridos y miles de muertos. Lo peor, cifra podría aumentar.

Terremoto en Afganistán

“Lamentablemente, anoche hubo un fuerte terremoto en cuatro distritos de la provincia de Paktika, que mató e hirió a cientos de nuestros compatriotas y destruyó decenas de casas”, expresó a través de Twitter Bilal Karimi, portavoz del Gobierno afgano.

Mohammad Amin Huzaifa, jefe del Departamento de Información y Cultura describió tristes detalles acerca del hecho: “La gente está cavando una tumba tras otra. “También está lloviendo y todas las casas están destruidas. La gente sigue atrapada bajo los escombros”.

Tweet de Agencia AJN

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reveló que el epicentro del terremoto estuvo a unos 44 kilómetros de la ciudad de Jost cerca de la frontera entre Pakistán y Afganistán, tuvo una profundidad de unos 51 kilómetros. Estos datos fueron publicados a través de su sitio web.

Diferentes videos y fotos comenzaron a viralizarse, mostrando como quedaron las casas y varios heridos. Los sobrevivientes corrían para trasladar a quienes sufrieron las consecuencias del desastre natural.

Terremoto en Afganistán deja casi mil muertos

Durante el pasado mes de enero, el país también sufrió otro sismo de 5,3 grados en el noroeste. El mismo terminó causando la muerte de 26 personas, según datos de la ONU. Además, destruyó 800 viviendas, en diferentes localidades de la provincia de Badghis.

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Afganistán con los talibanes

La llegada de los talibanes al poder en agosto del año pasado, no solo trajo viejas costumbres a Afganistán, sino también una grave crisis financiera y humanitaria. La misma es provocada por los bloqueos en el extranjero y la suspensión de la ayuda internacional. La misma era enviada al país desde hacía dos décadas. Todo esto como parte de una estrategia internacional para debilitar al nuevo gobierno.