El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este miércoles que frente al rebrote de casos de coronavirus, se aplicará en todo el territorio confinamiento estricto nuevamente como lo hizo en el pico de la primera ola de casos. 

Sin embargo, será algo más flexible ya que las clases presenciales, y los servicios públicos permanecen abiertos. Sólo se podrá acudir a trabajar, atender urgencias o recibir tratamientos. 

"El virus circula en Francia a una velocidad que ni las peores previsiones imaginaron", dijo el presidente Macron. 

"Si no conseguimos frenar los contagios, pronto no podremos atender a otros pacientes como víctimas de accidentes de tránsito", remarcó el mandatario. 

 El país contabilizó 288 muertos en los hospitales el martes para las 24 horas previas, y 235 en residencias para ancianos.