La conmoción por el crimen de Lucas González, futbolista de las inferiores de Barracas Central, continúa. El joven volvía de entrenar con amigos, y la policía, de civil, los cruzó y atacó. González recibió dos disparos en su cabeza y tras pasar varias horas internado, falleció. Un nuevo caso de "Gatillo fácil" que se cobró la vida de un joven deportista.

Uno de los amigos que estaba con Lucas es Julián, quien conducía el auto de su padre y, según recalcaron, contaba con todos los papeles en regla, por lo que si la policía se hubiera identificado y solo pedido los papeles nada habría sucedio, lo que refuerza el hecho de ser un caso de gatillo fácil. Hoy, en diálogo con IP Noticias, dio más detalles del hecho ocurrido, que incluye graves acusaciones contra la policía. "A estos villeros hay que pegarles un tiro en la cabeza", fue una de las frases que reveló que dijeron los policías.

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Julián contó que la policía nunca se identificó: "Se bajaron y vi el arma, cuando arranqué empezaron a los tiros. Aparte, un auto que jamás te imaginarías que son policías. Ni una sirena", aseguró. Y agregó: "No me acuerdo la cantidad de disparos. Me nublé, me desesperé y salí a buscar ayuda. Me crucé a un patrullero, le toqué bocina para que nos ayude y no hizo nada".

"Cuando nos bajaron del auto nos pedían que los mostremos el auto y les dijéramos dónde teníamos la falopa. Lo único que teníamos era el mate, los botines y la ropa de entrenamiento", detalló. El padre de Julián contó que su hijo está aún en estado de shok porque Lucas iba a su lado. "Mi amigo cayó sobre mi rodilla y me acariciaba. Lo único que yo quería era salvar a mi amigo".

Allanamientos en la casa de los policías involucrados

Hace instantes, se conoció la noticia de que la casa de los policías acusados por el crimen de Lucas González, están siendo allanadas en el marco de la investigación del hecho.

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