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Denuncian que el nuevo interventor del ENRE cobraría un contrato en ENARGAS pese a no haber trabajado nunca en ese organismo

La designación “ad honorem” de Néstor Lamboglia al frente del ENRE ya genera polémica. Según un medio especializado, el funcionario habría decidido conservar un contrato en ENARGAS —de mayores beneficios— aunque en su propio currículum no menciona ningún paso por ese organismo.

Sabado, 14 de marzo de 2026 a las 20 52

Por Redacción

Sabado, 14 de marzo de 2026 a las 20:52

La sorpresiva renuncia de Osvaldo Rolando al frente del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) abrió un nuevo capítulo en la interna del área energética del Gobierno. Su reemplazante es Néstor Lamboglia, un abogado con recorrido en distintos organismos del sector, cuya designación llegó acompañada de un detalle que llamó la atención incluso dentro de la propia administración.

La resolución 330/2025, firmada por la secretaria de Energía María Tettamanti, establece que Lamboglia fue designado interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad “con carácter ad honorem”. En otras palabras, el nuevo titular del organismo debería ejercer el cargo sin percibir remuneración.

El problema es que, según trascendió en el sector, esa condición podría no ser tan simple como parece.

Un sueldo que aparece en otro ente

De acuerdo con información publicada por el portal especializado El Post Energético, Lamboglia figuraba hasta julio de 2025 contratado bajo modalidad “plazo fijo” en la nómina de personal del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), un organismo en el que, curiosamente, su currículum no registra ningún antecedente laboral.

La situación abre interrogantes: si el interventor del ENRE cobra efectivamente en otro ente estatal, su designación “sin sueldo” podría responder a una simple formalidad administrativa para evitar incompatibilidades.

En su propio CV, Lamboglia señala que su trabajo previo fue como jefe de área de la Secretaría de Directorio del ENRE desde abril de este año. Antes se desempeñó como asesor de la Secretaría de Energía desde diciembre de 2024 y, previamente, como asesor jurídico en la represa binacional Yacyretá, donde desembarcó en mayo del año pasado, ya bajo la gestión libertaria.

Rumores en los pasillos

En el sector energético aseguran que, tras su salida de Yacyretá, Lamboglia habría comenzado a cobrar su salario desde ENARGAS. “No es mal tipo, pero estuvo poco tiempo. Ya había pasado por Comisión Técnica Mixta de Salto Grande durante el macrismo, donde tuvo un despido bastante ruidoso”, recordó un técnico del ámbito binacional consultado por el medio especializado.

En los pasillos del ente regulador del gas —que conduce Carlos Casares— circulan versiones aún más llamativas. Aunque Lamboglia no aparece con un cargo formal dentro del organismo, algunos empleados aseguran que contaría con beneficios típicos de cargos gerenciales, como acceso a gimnasio, reintegros impositivos y bonos, adicionales que no existen en la escala salarial del ENRE.

“Nunca se lo vio por las oficinas, ni siquiera creo que tenga credencial para ingresar”, deslizan en voz baja en la sede de la calle Suipacha, en pleno microcentro porteño.

Internas por el nuevo ente regulador

El episodio se da en medio de un proceso más amplio: el Gobierno avanza con la unificación del ENRE y ENARGAS, una reforma que contempla un plazo de 180 días hábiles para integrar ambos organismos en una nueva estructura regulatoria.

En ese tablero, Casares aspira a quedar al frente del futuro ente unificado, aunque dentro del propio Gobierno hay resistencias a esa posibilidad. Según reveló El Post Energético, esas diferencias ya empezaron a disparar tensiones internas.

La llegada de Lamboglia al ENRE, con un cargo sin sueldo formal y versiones cruzadas sobre su situación laboral, no hizo más que sumar ruido a una interna energética que, lejos de apagarse, parece recién empezar.

 

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