Se trata de Victoria Travascio y María Sol Branz, la dupla que estará representando a Argentina en la clase 49er FX de vela en los Juegos Olímpicos. Las deportistas arribaron a la ciudad de Tokio, pero en tan solo algunas horas empezaron los conflictos: El comité organizador les comunicó que habían sido declaradas como contacto estrecho de un caso positivo de COVID-19 que viajó con ellas en el avión rumbo a Tokio. 

Cuando las argentinas fueron alertadas de la situación todavía no se sabían exactamente los protocolos que deberían seguir porque era el primer caso que ocurría de esa manera. En primera instancia les comunicaron que se deberían quedar 14 días aisladas en su habitación que se encuentra en la Villa Olímpica, lo que significaba que no iban a poder competir. El miedo y la incertidumbre creció cada vez más, pero los testeos que se iban realizando en paralelo siempre arrojaban un resultado negativo.

Luego de tres días aisladas en un cuarentena estricta, el Comité Olímpico Internacional les permitió salir de sus habitaciones para entrenar de manera individual y separadas del resto de las delegaciones. Deberán continuar con ciertas medidas de aislamiento hasta el viernes 23 de julio, pero por lo menos pudieron salir de la Villa Olímpica para armar su barco y comenzar la previa de los juegos.

Dos deportistas argentinas se tuvieron que aislar por un contacto estrecho de COVID-19

En su cuenta de instagram, las bonaerenses se encargaron de dar a conocer la noticia y expresaron: "Esta campaña nos sigue sorprendiendo con desafíos por superar, sabíamos que iban a ser unos juegos raros pero nunca creímos que nos iba a tocar tan de cerca"

"La realidad es que al momento llevábamos hechos 5 test negativos desde nuestra llegada y tampoco nos habíamos sentado en nuestros supuestos asientos, ya que como el avión estaba casi vacío, habíamos viajado solos al fondo del avión y alejados de los pocos turistas que volaban", aclararon

Y en el final del comunicado, las ganadoras del oro en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 contaron: "Hoy solo lo vemos como una anécdota y como otro motivo de aprendizaje"