Imágenes que recorrieron el mundo. Los Miami Hurricanes eran locales en la ciudad de Florida y se enfrentaban con Appalachian State Mountaineers, pero un hecho fuera de lo deportivo cambió el foco del partido.

Comenzaron los murmullos en el Hard Rock Stadium y los fanáticos alertaron de una situación muy sensible desde lo alto de las tribunas. 

Un gato apareció de sorpresa en el medio del estadio, pero después la situación se fue complicando aún más. Los hinchas comenzaron a preocuparse y notaron que el gato quedó colgado de un cable y estaba apunto de caerse al vacío entre los aficionados. 

La tribuna de abajo estaba con una capacidad completa y, al ver la situación, los hinchas armaron un plan para poder contenerlo de alguna manera si se caía. 

Tomaron dos banderas, una tradicional de Estados Unidos y otra con los colores del equipo, y midieron las distancias para colocarse justo debajo del animal.

Cuando el gato comenzó a balancearse para poder subir, se terminó soltando del cable y las personas lograron atajarlo abajo sin provocarle ningún daño físico sin contar el susto natural que le generó la situación al propio animal.

Cuando el gato cayó sobre las banderas de los fanáticos, los que estaban al rededor aplaudieron y festejando para contarle a las demás personas que el animal estaba bien físicamente. 

Al instante, aparecieron autoridades y rescatistas para poder llevar al gato a un lugar seguro para revisarlo y asistirlo adecuadamente. 

La otra buena noticia tiene que ver con lo que sucedió después: El Hard Rock Stadium twitteó en su cuenta oficial que realizó una donación a Humane Society Miami, un centro de adopción de animales en Miami y donde después arribó el gato protagonista.