La mesa política del gobierno de Javier Milei se reunió en Casa Rosada y acordó —por el momento— declarar la Emergencia Ígnea a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU). Como consecuencia, se llevarán adelante cambios presupuestarios y se incrementarán partidas destinadas al combate del fuego. Esta decisión cierra el debate sobre si enviar el proyecto al Congreso o actuar directamente, priorizando la celeridad ante una crisis que ya ha consumido más de 40 mil hectáreas.
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Como complemento a esta medida, este jueves también fueron girados un total de $4.000 millones a la provincia de Chubut en concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Este desembolso directo busca oxigenar las arcas provinciales de Ignacio Torres, quien lidera el operativo en el terreno junto a brigadistas nacionales.
Tregua meteorológica y cautela en el terreno
El escenario de los incendios muestra, por ahora, una leve mejora. Una baja moderada de la temperatura y una llovizna persistente permitieron desacelerar el avance del fuego, permitiendo que las 500 personas desplegadas en la zona pudieran consolidar líneas de defensa. Rubén Oliva, presidente de la Federación de Bomberos de Chubut, destacó: "Está lloviendo desde la madrugada, poca cantidad pero con continuidad", lo que genera expectativas de alivio.
Sin embargo, el optimismo es moderado. Los habitantes y baqueanos de la zona, conocedores del comportamiento del bosque nativo, sostienen que estas precipitaciones son apenas un paliativo. Para muchos, la realidad es cruda: "Sólo las lluvias que se esperan para abril podrán detener el avance del fuego". Mientras tanto, el foco sigue activo y dividido en varios frentes que requieren una vigilancia constante para evitar reinicios por viento.
Financiamiento masivo: La Resolución 91/2026
En paralelo al anuncio del DNU, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial la Resolución 91/2026 del Ministerio de Seguridad Nacional, que aumentó el envío de presupuesto para el sistema de Bomberos Voluntarios en todo el país. La disposición asigna más de $129.000 millones en subsidios, con el objetivo de fortalecer el equipamiento, la capacitación y el funcionamiento institucional frente a las emergencias.
Según el artículo 1° de la norma, el Gobierno envió un total de $100.810.319.998,50 a 1.062 asociaciones de bomberos voluntarios de primer grado. Bajo este esquema distributivo, “cada entidad percibirá $94.924.971,75”. Aunque la cifra es récord en términos nominales, la urgencia del DNU sugiere que el Ejecutivo reconoce que el sistema de subsidios ordinarios no es suficiente para la escala de la catástrofe que enfrenta la región cordillerana.