De nuevo presente en los tribunales de Comodoro Py, la vicepresidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, responde las preguntas de los jueces sobre la causa que la acusa de corrupción en la obra pública de Santa Cruz, con el empresario Lázaro Báez involucrado con su empresa Austral Construcciones S.A. 

Antes de iniciar su declaración, Cristina volvió a solicitar la transmisión en vivo de su declaración pero el Tribunal Oral Federal (TOF) 2, presidido por los jueces Jorge Gorini, Andrés Basso y Rodrigo Giménez Uriburu, volvió a rechazar la petición. 

“¿No les parece de trascendencia pública que la vicepresidente electa esté sentada acusada de integrar un asociación ilícita?”, se preguntó la ex mandataria al iniciar su exposición. “Lo que estamos viendo hoy aquí es una clase práctica de lawfare en la Argentina, llevado a cabo por los integrantes del tribunal”, agregó.

Cristina denunció el lawfare sobre los dirigentes de la oposición orquestado por el gobierno de Mauricio Macri, en conjunto con el poder Judicial y los medios de comunicación. "Fue un plan ideado por el gobierno saliente", remarcó, y mencionó que el gobierno de Mauricio Macri utilizó la Oficina Anticorrupción de Laura Alonso y la UIF de Mariano Federici para "impulsar" las causas judiciales en contra de exfuncionarios de su gobierno. 

Además agregó: "Soy jefa de cuatro asociaciones ílicitas, no sé como tuve tiempo para gobernar este país". También remarcó: "Estuve 2 años sin fueros, bastó que fuera electa senadora para que bajaran la prisión preventiva"

Con la indagatoria de la expresidenta se cerrará la ronda de declaraciones de los 13 procesados y comenzará la etapa de declaraciones de testigos, que se extenderá hasta mediados del 2020.

En el juicio se debaten supuestos delitos en la adjudicación de obra pública vial en Santa Cruz a la empresa Austral Construcciones y el presunto pago de sobreprecios e incumplimientos en la construcción.