Esta mañana el periodista ultraopositor Eduardo Feinmann volvió a conducir su programa en radio Rivadavia tras haber permanecido internado en el Sanatorio Otamendi por haber contraido coronavirus.

“Soy lo que queda de después de que me hayan pasado 10 aplanadoras por encima”, aseguró en sus primeras palabras en el intercambio con su compañero Fernando Carnota.

En su vuelta al trabajo, el conductor relató cómo fueron aquellos días en los que permaneció aislado. “Mirá que tuve muchas enfermedades. De chico me las pescaba todas: paperas, hepatitis, todo bicho que volaba. Pero nunca pasé una situación similar. Nunca en mi vida”, advirtió Feinmann. 

“Es una enfermedad tremendamente inhumana. Un día te resulta que te internan, te tiran en una cama y ahí quedás. No podes ver a nadie. No le ves la cara a los médicos, a las enfermeras. No le conozco la cara a nadie. Solo los ojos”, manifestó Eduardo.

Tras afirmar que también volverá a conducir su programa en A24 junto a Jonatan Viale, Feinmann que durante su internación, “los primeros dos días fueron dramáticos porque volaba de fiebre". Y agregó: “Los médicos te dicen 'vamos a ver cómo evolucionás. Hoy te hago una placa radiográfica y veo tus pulmones y mañana te hago otra. Y esperemos que no avance’", sostuvo.

“Ahí la cabeza juega un papel muy fuerte donde vos tenés que estar luchando el virus, pero no hay nada que haga que el virus no avance. No hay un medicamento”, relató. 

Por su parte, aclaró que necesitó una máscara de oxígeno durante 24 horas y que “en ningún momento” se planteó la posibilidad de un respirador. “Bueno, vamos viendo”, repetían los médicos. 

“Entonces, tu cabeza lucha con eso, contra el virus. Además, la carga viral que yo tuve fue monumental”, agregó el periodista macrista y detalló que el médico que le realizó el hisopado le remarcó que su carga viral fue “récord” en el Hospital de Clínicas, institución en donde se realizó el test: “El promedio, según el doctor, es entre 60 y 250 mil copias. Yo tuve 100 millones. Literal”, aseveró.