El gobierno de Javier Milei oficializó este martes la designación del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán como una organización terrorista. A través de un comunicado de la Oficina del Presidente, se dispuso su inmediata incorporación al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), una medida que acarrea sanciones financieras severas y el congelamiento de activos en suelo argentino.
La decisión no solo responde a la coyuntura actual en Medio Oriente, sino que busca cerrar un capítulo judicial de tres décadas. El texto presidencial vincula directamente al CGRI con la planificación y ejecución de los dos atentados más sangrientos de la historia argentina: la voladura de la Embajada de Israel (1992) y de la AMIA (1994), definiendo a la organización Hezbolá como el "brazo operativo" de la Guardia Revolucionaria en la región.
¿Qué es la Guardia Revolucionaria (CGRI) y qué implica esta medida?
El CGRI es una rama de las Fuerzas Armadas de Irán, fundada tras la Revolución de 1979 con el objetivo de proteger el sistema islámico del país. Con el tiempo, se convirtió en una potencia militar y económica con una fuerza de élite, la Fuerza Quds, dedicada a operaciones internacionales.
Al ingresar al RePET, el impacto es inmediato en términos de seguridad nacional y financiera:
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Bloqueo de Activos: Cualquier fondo, propiedad o recurso vinculado a la organización o sus miembros identificados queda preventivamente congelado.
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Aislamiento Financiero: Se prohíbe a cualquier entidad del sistema financiero argentino operar o facilitar transacciones relacionadas con el CGRI.
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Restricciones de Movilidad: Se refuerzan las alertas migratorias para impedir el ingreso o tránsito de integrantes de la organización por el país.
El comunicado oficial destaca que la Justicia argentina mantiene vigentes alertas rojas de Interpol contra altos funcionarios iraníes, señalando específicamente a Ahmad Vahidi, exministro de Defensa y actual figura de peso en la cúpula del CGRI.
Alineamiento total con el eje Washington-Jerusalén
Al declarar al CGRI como terrorista, Argentina se suma a una lista de países —liderada por Estados Unidos e Israel— que ya han aplicado esta calificación a la rama militar iraní.
Desde la Casa Rosada, el gesto fue presentado como una defensa de la "civilización occidental". En un contexto de máxima tensión global, el alineamiento de Milei con Donald Trump y Benjamin Netanyahu se vuelve explícito, alejando a la Argentina de la histórica posición de "neutralidad activa" o "equidistancia" que caracterizó a otras administraciones en conflictos de esta magnitud.
Para el presidente Milei, este anuncio es una forma de saldar una "deuda histórica de más de 30 años" con los familiares de las víctimas de los atentados en Buenos Aires. Sin embargo, la medida también pone en alerta a las fuerzas de seguridad ante posibles represalias o un aumento del nivel de riesgo terrorista en el país.
La coordinación entre la Secretaría de Inteligencia (SIDE), Cancillería y los ministerios de Seguridad y Justicia ha sido total para fundamentar este decreto en informes oficiales que acreditan "actividades ilícitas de carácter transnacional". El Gobierno busca así blindar el sistema financiero de ser utilizado para el financiamiento de actividades que atenten contra la seguridad de la Nación.