Pese a la condena de 1084 años de cárcel a los que lo condenó la Audiencia Nacional española, el ex capitán de corbeta represor de la última dictadura cívico militar, Adolfo Scilingo, goza de libertad condicional y camina libre por las calles de España. 

Alejandro Requeijo, un periodista que caminaba por Madrid relató el momento cuando se lo encontró: “Al escuchar su nombre, el represor argentino se gira sorprendido. Se ha quedado calvo pero mantiene su bigote más de dos décadas después. Lleva un jersey granate sobre una camisa de cuadros, unos pantalones azules y unas botas de color marrón claro. Unas gafas de ver le cuelgan del cuello. Su aspecto es el de un anciano. Pasa desapercibido como un feligrés más. Cuando salga de allí y regrese al CIS (Centro de Inserción Social), nadie le reconocerá por la calle”, relata el periodista, al que Scilingo le explica: “Ya no soy interno, soy residente”.

Su sentencia fue en el año 2005 y fue condenado por delitos de lesa humanidad cometidos contra 30 personas, al que se le sumaron dos años más tarde 255 secuestros y un caso de tortura.

Scilingo fue el primer militar que rompió el pacto de silencio y relató con crudeza los vuelos de la muerte, había participado de al menos dos vuelos en donde arrojaban personas detenidas - desaparecidas al mar. 

Graciela Lois, integrante de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, se refirió a la salida de la cárcel del represor en Madrid: “Yo sabía que estaba pidiendo la libertad. Lo hablé hace como un año con mi abogado. Mi querella sigue”. En declaraciones a El Destape Radio, Lois recordó: “Hubo mucho de protagonismo de parte de Scilingo. Él tenía la fantasía de ser un testigo protegido con ciertas libertades. Nunca nos dio nombres pero nos dio pistas de que había otras personas que sabían más. Él decía que era un perejil”.

Lois también contó que su abogado le dijo que no se podía apelar a una ley penitenciaria y aclaró que su es “el hacedor de todo este juicio y es muy respetuoso del tema derechos”. En ese sentido, agregó: “Evidentemente, ahora tiene estas salidas que corresponden por la edad y por la ley del Servicio Penitenciario español” y apuntó que “acá lo tenemos muy presente, pero allá en España nadie sabe quién es”.