La titular del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, rompió con el protocolo una vez más y tomó la palabra en medio de la sesión de ayer, para darle un contundente mensaje a la oposición. 

Los referentes opositores de Juntos por el Cambio, reiteraban algunas quejas inconducentes sobre el funcionamiento del Senado y las votaciones, con planteos de faltas al reglamento y de anticonstitucionalidad, inclusive. Ante esto la vicepresidenta de la Nación, decidió tomar el micrófono y hablarles directamente. 

"Yo he sido minoría en este recinto, he sido minoría de uno inclusive. He soportado cualquier cosa de ustedes, desde insultos, desde autorizar allanamientos, etc, etc.", comenzó su alocución. 

"Es increíble que no puedan aceptar que son minoría, y que las cosas aquí, como en cualquier parlamento del mundo, las cosas se resuelven con la votación." Y luego agregó: "Uno puede tener un voto y si tiene la razón, tiene que sentirse bien. Pero no tiene que agredir al resto, diciendo que estamos haciendo las cosas mal, o en contra del reglamento o en contra de la Constitución."

"Yo les pido que por favor, que nos tratemos institucionalmente y aceptemos el libre juego de las mayorías y las minorías. Esto es la democracia: mayorías y minorías.", concluyó ante la mirada visiblemente incómoda de los Senadores.