En la última reunión de la mesa chica del PRO, el ex presidente Mauricio Macri le pidió a los suyos que se alejen de las posturas que la UCR enarbola en el Congreso y eso no cayó bien dentro de Juntos por el Cambio. El radicalismo y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, salieron a fijar sus posiciones sobre cuál debe ser el rumbo opositor hacia los comicios de 2023.

Macri había expresado su idea de que el PRO se aleje de las propuestas que esgrime el radicalismo con el planteo de que no se debe diluir el "cambio", con la preocupación de retener los votos de una derecha más nítida ante la figura del economista liberal Javier Milei.

El pedido fue realizado el lunes al mediodía en un almuerzo que compartió el ex mandatario con los principales referentes de su partido en Puerto Madero, donde advirtió sobre el riesgo de "desperfilar" la identidad original del PRO y donde, además, deslizó algunas críticas al titular del radicalismo y gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, a quien juzgó muy permeable en las negociaciones con el oficialismo.

Este panorama, con una visión "dura" encarnada por Macri y otra estrategia más "moderada", caracteriza no sólo a la coalición opositora sino que se replica también hacia adentro del PRO a partir del conflicto entre los que algunos definen como "halcones" y "palomas".

En respuesta a esta posición, el diputado la UCR, Emiliano Yacobitti planteó que "el radicalismo es un partido que no está dispuesto a no ser escuchado, no solamente en la coalición sino en el futuro de la Argentina".

"Para eso estamos, le guste a quien le guste", desafió en una entrevista a Radio 10 el diputado referenciado en el sector partidario Evolución que encabezan Martín Lousteau y Enrique "Coti" Nosigilia.

Y en el mismo sentido, amplió: "Todos nos tenemos que acostumbrar a que el frente político del radicalismo será mucho más horizontal de lo que fue en 2015".

El legislador ratificó así la intención de que la UCR recupere centralidad en el marco de JxC y dé pelea por las candidaturas más importantes, para lo que propuso seguir ampliando la coalición integrada por el PRO, la UCR, la Coalición Cívica y el llamado peronismo republicano de Miguel Pichetto.

"Mientras más amplia sea la coalición, más ideas vamos a tener, y esto hay mucha gente a la que le puede no gustar, no sólo dentro del PRO sino también dentro del radicalismo", advirtió.

Una postura similar mostró esta mañana el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien abogó por una oposición que tenga "una posición de centro, alejada de los extremos", con lo que marcó diferencias con Macri, quien apuesta a un PRO ubicado más claramente en posiciones de derecha, en un intento de no perder el voto ante el eco mediático que genera Milei.

"No podemos llegar desde la grieta. Si para llegar tenemos que insultar a todo el mundo, después no podemos pedirles apoyo para ninguna transformación", indicó el alcalde porteño este martes durante un encuentro organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (Amcham).
 incorporación al espacio, y por otro lado los sectores más ortodoxos del PRO, motorizados por Macri y Bullrich, que exploran un acercamiento con el economista de La Libertad Avanza.