La expresidenta y actual vicepresidenta de la Nación, Cristina Kirchner, fue sobreseída por el Tribunal Federal número 8 por "inexistencia de delito" en la causa del Memorándum con Irán, junto al resto de los imputados. Eduardo Feinmann y Jonatan Viale se encontraban al aire en La Nación+ al recibir la novedad, y reaccionaron sorprendidos.

“¿Perdón, es la causa donde ella declara a los gritos ante el Tribunal?", preguntó Feinmann. Y le contestaron: “No, esa es la causa Vialidad”. “Bueno, pero en esta también estuvo a los gritos...”, acotó el conductor, claramente afectado por la novedad que se le comunicaba en el canal que atribuido al expresidente Mauricio Macri.

“Los jueces entienden que hay inexistencia de delito”, siguió su compañero, a lo que Feinmann solo atinó a decir “bueno, bueno...”.

“A partir de ahora hay que gritarle a los jueces”, le dijo Feinmann a Jonatan Viale en el canal. Quien respondió: “Yo me comí todas las escuchas, eh... Todas, hay muchas pruebas. Después cada juez, bueno, viste...”.

¡¡A Feinmann y Viale casi les da un ACV en vivo al enterarse que sobreseyeron a CFK!!

Los periodistas ultraopositores, evidentemente, tuvieron problemas para digerir la noticia.

El fallo

Ayer a la tarde, el Tribunal Oral número 8 decidió sobreseer a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, y a otros funcionarios implicados en la causa del llamado Memorandum con Irán

Por 3 votos a 0, el tribunal tomó una decisión contundente acerca de la causa que puso en la mira a la por entonces presidenta y muchos de sus funcionarios: Carlos Zannini, Andrés Larroque e incluso el fallecido ex canciller Héctor Timmerman.

El Tribunal consideró que no hubo delito en el acuerdo firmado con el país asiático, para el esclarecimiento de la causa AMIA

El fallo, de más de 300 páginas, fue firmado por los jueces María Gabriela López Iñiguez, Daniel Obligado, José Michilini. La decisión implica que Cristina Kirchner, Zannini, Andrés Larroque, Juan Martín Mena, Luis D’Elía y otros seis acusados quedaron sobreseídos.

La causa se había iniciado por una denuncia del fiscal Alberto Nisman, que presentó como pruebas unas escuchas telefónicas que no implicaban delito alguno.