El ex Presidente Mauricio Macri se fugó a París junto a su esposa Juliana Awada y su hija menor Antonia, luego que la Justicia comenzara a acecharlo y rechazara su negativa a entregar su teléfono que investiga las distintas maniobras que se produjeron durante la causa que investiga el espionaje ilegal. 

Además, su polémico viaje se realiza en el momento más complicado de la pandemia del coronavirus en el país y luego de haber realizado un misterioso viaje a Paraguay para reunirse con el ex jefe de Estado paraguayo Horacio Cartés.

Y es que justo el día miércoles, la jueza María Servini rechazó el pedido de la defensa del ex mandatario que había solicitado que no se perite su teléfono en el marco de la causa por la feroz persecución contra el Grupo Indalo.  

Macri había presentado una apelación ante la jueza federal María Romilda Servini para impedir que auditen las llamadas entrantes y salientes de su celular. La orden había llegado en el marco de la causa que investiga la mesa judicial M y abarca desde el 1 de enero de 2016 hasta el 31 de agosto de 2019.

Macri realizó la presentación tan sólo un día después de haber realizado un misterioso viaje a Paraguay con la excusa de ser presidente de la Fundación FIFA para reunirse con su ex par.