El expresidente Mauricio Macri firmó una polémica solicitada junto a la escritora Beatriz Sarlo, entre otros, para alertar sobre los presuntos inconvenientes que acarrea la pandemia en la democracia y advierten a los gobiernos que no deben abusar de sus poderes para gestionar con el coronavirus

"En la raíz de las debilidades de las sociedades latinoamericanas están las varias dimensiones de las desigualdades sociales y los aún altos niveles de pobreza", advierte el comunicado, pese a que una de sus principales críticas en los cuatro años de gestión de Cambiemos fue el aumento de la pobreza.

Según el INDEC, en 2016 la Argentina tenía un 32,2 por ciento de su población por debajo de la línea de la pobreza, mientras que en 2019 tras el gobierno de Macri la pobreza escaló al 35,5 por ciento. 

"La protección social no es enemiga de la libertad económica. La legitimidad de una economía de mercado requiere una oferta robusta de servicios públicos de calidad, como quedó dramáticamente demostrado por la pandemia", asegura el documento, que contradice los dichos de los dirigentes de Juntos por el Cambio.

"Evitar que el creciente flujo de datos que está en manos del Estado para hacer frente a la emergencia sanitaria sea utilizado por los gobiernos como un instrumento de control y autoritarismo", sostiene la solicitada.

En ese sentido, también hace un llamado de atención por la difusión de fake news y mensajes de odio en las redes sociales, dos de los mecanismos más utilizados por el Gobierno de Macri y también utilizado ahora por la oposición de Juntos por el Cambio.

"La expansión de internet universalizando el debate político y social, pero también diseminando fake news y discursos de odio", afirma y agrega que "el Poder Legislativo –con representación efectiva de las aspiraciones sociales– y el Poder Judicial –con capacidad de aplicar las leyes con independencia– deben continuar ejerciendo sus funciones y garantizando los equilibrios dinámicos institucionales de un Estado democrático. La emergencia no debe ser vista como un cheque en blanco para debilitar los controles y la rendición de cuentas, ni socavar la lucha contra la corrupción. Todo lo contrario", aseveró.