El presupuesto destinado al proceso de reurbanización de villas de la Ciudad de Buenos Aires bajó considerablemente en los últimos dos años, período en el que además dicha cifra no alcanzó a ejecutarse, lo que afectó a los habitantes de esos asentamientos, según un informe difundido este miércoles por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).

Desde 2016 hay cuatro barrios porteños que iniciaron obras de reurbanización que apuntan a la construcción de viviendas nuevas, la apertura de calles y avenidas, nuevos espacios verdes, dependencias gubernamentales y procesos de remodelación de infraestructura para avanzar con derechos básicos como el acceso a agua potable, un tendido eléctrico habilitado y en condiciones, entre otras cosas.

La villa 20, el Playón de Chacarita y los barrios Padre Carlos Mugica (ex Villa 31 y 31-bis) y Rodrigo Bueno integran este proceso que en 2019 tuvo un presupuesto ejecutado de más 30.000 millones de pesos, mientras que en 2020 esa cifra no alcanzó los 10.000 millones y, hasta el segundo trimestre de este año fue inferior a los 5.000 millones.

"El resto de los barrios populares de la Ciudad no cuentan con planes integrales de reurbanización, aunque existen algunos proyectos aislados y de menor alcance en pocos barrios", señaló ACIJ en su informe, en el que advirtió que "quienes viven en villas y asentamientos no pueden seguir esperando".

"Garantizar el derecho a la Ciudad de quienes habitan en las villas es tomarse los derechos en serio", precisó la Asociación y remarco que existen "al menos" diez leyes que obligan al Estado a garantizar los derechos de quienes viven estos barrios, como las número 148, 403, 1.770, 3.343, 5.705, 5.798, 5.799 y 6.129 de la Ciudad y la Ley 27.453 de la Nación.

En el Playón de Chacarita, entre 2016 y 2021 se invirtieron un total de 6.436.472.147 de pesos lo que equivale a 6.177.036 por familia, esto es cuatro veces más que lo que se destinó a cada familia de la villa 31 y 31- bis que fue de 2.737.328 pesos (en total 35.106.233.317 en los cinco años).

En tanto, en el proceso de reurbanización del barrio Rodrigo Bueno entre 2016 y 2021 se ejecutaron 5.588.492.342 pesos, lo que equivale a 5.610.936 por cada hogar, mientras que en la Villa 20, el presupuesto durante ese período fue de 11.481.249.671 pesos; 1.259.461 por familia, lo que ubica a este asentamiento en el lugar en el que menos se invirtió por grupo familiar ya que su población es de casi 28.000 personas.